Tumblelog by Soup.io
Newer posts are loading.
You are at the newest post.
Click here to check if anything new just came in.

September 12 2012

12:47

Mi jefe me escucha

pugnaNuevos estudios centrados en la conducta de los directivos empresariales destacan la importancia de una comunicación fluida entre el jefe y sus empleados. Los expertos aseguran que, hoy en día, no existen excusas para evadir las reuniones de trabajo o para no mantener el consenso dentro de un buen equipo. Sin embargo, a menudo muchos directivos se resisten o ignoran que incluso la tecnología les permite tener ese acercamiento necesario con los trabajadores, para conocer la opinión del equipo y alcanzar incluso un mayor respeto por parte del personal

Es bien sabido en las empresas que una reunión de trabajo es para muchos un encuentro que, lejos de lograr el beneplácito de todos, genera discrepancias y es visto como una pérdida de tiempo.

Un grupo descontento con su jefe puede considerar, que a final de cuentas, las decisiones tomadas por la directiva deben ser acatadas sin escuchar la opinión del equipo, y un mal directivo preferirá evadir las opiniones de los empleados ante el temor de reconocer que se equivoca en su gestión.

Sin embargo, según el investigador y autor del libro Liderando con Inteligencia Cultural David Livermore, “un líder con inteligencia cultural debe facilitar la reunión, ser auténtico y adaptar su estilo de liderazgo, para cumplir con la dinámica del grupo y dejar claro el mensaje que quiere transmitir”.

El experto destaca la importancia de ser “eficaz” y “respetuoso” en las reuniones de empresa, para lograr el compromiso del personal, más aún en tiempos actuales en los que los recortes y la austeridad son la principal causa del descontento entre los empleados.

La tecnología como herramienta

Cierto es que, aún siendo un verdadero líder, el tiempo es un factor de gran importancia a la hora de organizar reuniones de equipo, por lo que no siempre se cuenta con la disponibilidad para mantener comunicación con el personal. En este sentido, la tecnología puede ayudar.

Wayne Turmel, autor de varios libros y experto en administrar equipos con webmeetings y otras herramientas en línea, asegura en su más reciente artículo en el digital Management-Issues que “actualmente, la gente adopta la tecnología (o no) sobre la base de una serie de factores: lo que hace (la función), lo fácil que es aprender (la facilidad de uso) y si todo el mundo lo está haciendo de la misma manera (la cultura y los sistemas)”.

Pero, si se utilizan de manera correctas las herramientas tecnológicas, éstas facilitan que la empresa mantenga aún en la distancia el contacto con el logro de objetivos del personal.

Prioridades en una reunión

Los expertos dan los siguientes consejos a los directivos, para que los sigan durante las reuniones de empresa:

Pregunte a sus trabajadores lo que necesitan para hacer el trabajo esperado: Esto significa tener una discusión de grupo (y se puede hacer a través de conferencia telefónica, de discusión online o por correo electrónico o mediante una convencional reunión cara a cara) sobre cómo ven los empleados su trabajo , la información que necesitan y de qué forma.

Pregunte a sus trabajadores lo que han utilizado en el pasado que les ha ayudado: No olvide como jefe la posibilidad de que en su equipo existan personas con experiencias variadas que pueden ayudar a mediar ante los cambios de directrices. A veces, (y esto es duro para el ego de un gerente) a la hora de recomendar algo que hará más fácil su trabajo, su equipo siempre va a creer en un compañero antes que en el jefe. Hágales sentir parte del cambio aceptando su participación y opiniones.

Dé a conocer a su equipo sus expectativas acerca de ellos y su rendimiento: La presión de grupo funciona increíblemente bien, si reconocemos como jefes que albergamos la esperanza de que nuestro equipo logrará sus objetivos. Además, la gente instintivamente quiere evitar decepcionar a sus compañeros. Si el equipo está de acuerdo con el “plan”, es mucho más fácil que la gente rinda. Usted no ha establecido las reglas sobre el control de versiones, lo hicieron entre todos.

En lugar de imponer un plan de trabajo (incluso uno bueno) en su equipo, trabaje con ellos para elaborar uno adaptado a sus necesidades: Esta actitud siempre será mejor aceptada. Lo más probable es que el resultado final sea muy similar a lo que tenía como directivo en mente (después de todo, una buena idea es siempre una buena idea), pero dando participación a todo el equipo el éxito está asegurado y el personal estará satisfecho para seguir adelante con la tarea en cuestión.

Artículo escrito por Iván Abreu Anaya de Tendencias Científicas publicado en abc Recursos Humanos y seleccionado por Camila Ubierna

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

August 01 2012

13:00

Valor que perdura

perdurablePara sobrevivir y prosperar a largo plazo una empresa necesita entender y desarrollar una cultura de valor perdurable como base de su identidad, que reconozca la necesidad de generar valor para los empleados, los clientes y los accionistas en forma equilibradas.

En el mundo de los negocios, hay muchas empresas que se destacan por ser generadoras de valor. ¿Qué sabemos de las empresas que lo han logrado, ¿Cómo lo hicieron?

Creemos firmemente que generar valor sin que el cliente esté dispuesto a pagarlo, o los empleados no tengan voluntad de sostenerlo, es una ventaja no “ sostenible” y por ende no puede generar un “valor perdurable”.

En la conciencia de los dirigentes está lograrlo en base a una transformación primero de carácter personal y luego en un cambio cultural de sus empresas.

Pensar una empresa perdurable, no es pensar en una empresa eterna, es poder superar mentalmente los resultados de corto plazo, sin olvidarlos pues de ellos depende la longevidad, pero sin vivir obsesionado por el resultado del próximo trimestre, como una forma limitada y condicionante de decisiones y procesos que requieren continuidad y maduración para sus logros.

El concepto de valor perdurable, se fundamenta en la creación y generación de valor, pero le agrega la variable de tiempo.

Para tener en cuenta en las empresas que tienen valores perdurables:

Aplicar un modelo de negocios, donde el valor del accionista surge de la existencia de un sostenido valor para el empleado y parar el cliente. La ganancia del accionista es una variable dependiente, no independiente o fijada de antemano.

Comprender que los hechos y comportamientos en una organización, se pueden explicar en buena medida por el modelo mental de sus dirigentes. Todo buen diagnóstico de un problema empresario debe incluir la comprensión de los valores y la visión que poseen y trasmiten sus directivos.

Adoptar un modelo de gestión basado en la creación de Valor Perdurable. Ello requiere una revisión de la misión de cada uno de los roles directivos, de modo de asegurarse que en el nivel político las decisiones se guían por la búsqueda de perdurabilidad de la empresa y no únicamente por la ganancia.

El desarrollo de una empresa perdurable requiere liderazgo para generar una cultura que exprese desde su identidad, las relaciones y el conocimiento del sentido de trascendencia.

Las organizaciones no se transforman, son las personas que se transforman. Detrás de cada historia de cambio empresario, hay historias personales de éxitos y fracasos.

Seleccionado por Víctor Raiban del libro de José Luis Roces: Valor Perduarble

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

July 12 2012

21:43

Innovación y liderazgo explorador

indianaHagamos un ejercicio de imaginación. Imagine una organización en la que predomine la colaboración entre áreas, se reconozca tanto el logro colectivo como el individual y prevalezca la confianza en lugar del control. Imagine una empresa en la que el poder se basa en el valor que aporta cada persona y no en la posición que ocupa, se conocen las opiniones de los clientes y se dialoga con ellos, los errores se aprovechan como fuente de aprendizaje y se apuesta por programas que fomenten el aprendizaje entre pares.

¿Una utopía? Alguna de las características anteriores son los rasgos de la empresas que innovan en la gestión de personas y que, hoy por hoy, significan un desafío para la mayor parte de las organizaciones, según los resultados del estudio realizado por Be-Up en octubre de 2011 en el que participaron 182 compañías latinoamericanas y europeas que representan a más de 250.000 profesionales.

Cualquier organización puede innovar en su gestión de personas. Pero tiene que comenzar a trabajar en las siguientes cuatro áreas.

Inteligencia colectiva

Las multitudes tienen una sabiduría aun por descubrir, como se demuestra en varios ejemplos. Son más fiables las predicciones sobre los resultados de los ganadores de los Oscar en Hollywood que se obtienen de una pagina web, donde las personas opinan libremente, que aquellas que publican los expertos en los periódicos. O una veintena de empleados de Hewlett Packard, allá por los 90´ y en un mercado ficticio de predicciones de ventas, fueron un 75 por ciento más certeros que los cálculos oficiales de la dirección de la empresa. Sin duda, en este campo existe una oportunidad desaprovechada.

Innovar en la gestión de personas significa impulsar la inteligencia colectiva de todos los que componen la organización. Ahora bien, para que el resultado final de una multitud opinando sobre algo sea inteligente han de darse las siguientes características: diversidad, independencia y descentralización, además de que quienes opinan tengan conocimiento sobre el tema, obviamente.

Las redes sociales ya permiten dar el paso. El desafío reside en cambiar el paradigma imperante, siempre tan orientado a la búsqueda de soluciones por individuos aislados, cuando es posible que la multitud tenga guardada la solución correcta. Solo hace falta preguntarle para avanzar en la innovación en la gestión.

Campo colaborativo

Nuestro cerebro es como un paracaídas, que solo funciona cuando esta abierto, razón por la cuela se necesita un entorno favorable que permita aflorar la creatividad y la posibilidad de desarrollar proyectos colaborativos. Las compañías que participaron en nuestro estudio calificaron con un 9, en una escala de 0 a 10, la situación deseada en programas colaborativos, mientras que valoraron la situación actual en 5.

Los grandes hallazgos se han producido por la interacción y el intercambio de opiniones y reflexiones.

El ambiente emocional que se respira en una organización puede ser palanca o barrera para la creación de un mayor compromiso y una mayor creatividad. Entre las emociones positivas que favorecen la innovación se encuentran el entusiasmo, la alegría, la paz y la tranquilidad, acompañadas del sentido del humor.

Además, la innovación está relacionada con encuentros fortuitos o con la sinapsis organizativa. Para ello, una vez más, ha de haber una democracia real de ideas a través de plataformas colaborativas que realizan una selección natural de las mejores oportunidades, o canales de comunicación con los superiores que abran la posibilidad de proponer y liderar las oportunidades. Esta es una de las claves del éxito en Google o en GoreTex: cualquiera puede ser creador de una gran idea.

Políticas innovadoras

¿Los empleados cuentan con el 10 por ciento de su tiempo para dedicarlo a la innovación? Formulamos esta pregunta en nuestro estudio. Los que participaron puntuaros con un 3,6 la situación actual, mientras que valoraron la situación deseada en 8,2. La innovación no se improvisa; hace falta tiempo para pensar, compartir, preguntar, escuchar, colaborar, probar. Cuando existe el espacio para la innovación , entra en juego el principal motor: la motivación intrínseca; es decir, disfrutar de lo que se hace. Algo más importante que la motivación extrínseca o los incentivos económicos. Pero es fundamental que, en materia de retribución, no haya grandes diferencias entre el máximo directivo y el último empleado. De hecho, en el informe de Be-Up de Innovación en la Gestión se prueba que son más innovadoras aquellas empresas en las que la diferencia salarial es menor de 10 veces.

Liderazgo explorador

Está comprobado: si el líder no cree, el equipo no se compromete ni innova. Por ello es fundamental el equilibro en los tres ejes del líder; su pensamiento, su emoción y su acción han de ir de la mano, en el mismo sentido.

El líder que promueve la innovación tiene cualidades especiales: explora otras posibilidades, lo que significa cuestionar lo establecido; transforma al equipo, creyendo en sus posibilidades más que quienes lo integran; y fomenta la emergencia, flexibilizando y adaptándose al entorno cambiante.

Frente al peso del control o de la rigidez, nace una nueva manera de dirigir las empresas: la emergencia; es decir, la capacidad de crear las condiciones para que las soluciones emerjan y la incertidumbre se convierta en una fuente de creatividad. Todo aquello requiere de emociones distintas más relacionadas con la seguridad en uno mismo y el “NoMiedo”.

El líder explorador ya no trabaja exclusivamente en proyectos, sino que lanza expediciones. Y eso implica hacer nuevas preguntas, involucrar a personas distintas en la búsqueda de soluciones, aplicar nuevos esquemas que le aportarán otras maneras de ver las cosas y experimentar disfrutando del trayecto.

En definitiva, innovar en la gestión de personas es un desafío para las empresas, y lo más fascinante es que está al alcance de todas. La tecnología ya no es una excusa. Ahora cualquier organización y cualquier persona puede involucrarse en ello. Si promovemos la inteligencia colectiva, cultivamos el campo colaborativo, impulsamos políticas innovadoras y desarrollamos un liderazgo explorador, tendremos la posibilidad de reinventarnos, como organización y como profesionales, para alcanzar mejores resultados. Y, por qué no, más satisfacción personal.

Seleccionado por Camila Ubierna de Imagine una nueva gestión de personas, por Pilar Jericó, Revista Wobi, volumen 17 Junio/Julio 2012, p150s.

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

July 10 2012

20:11

El ejercicio consciente del poder

nuke“Las mentes independientes deben acostumbrase a comportarse como mentes interdependientes por medio de intercambio de conocimientos, donde cada uno actúa en forma independiente con sus elecciones personales pero integrándose responsablemente como miembro de un sistema coherente en base a elecciones colectivas.” Afirma José Luis Roces en su libro Valor Perdurable, y continúa:

“Esta comprensión es la base del ejercicio de responsabilidad por logros específicos que en el lenguaje del management moderno se denomina “accountability”.

De fallar el accountability el proceso de afiliación no será posible y el sistema se presentará como incoherente o desarticulado, privilegiando comportamientos individuales incompatibles con el funcionamiento holístico del sistema.

El proceso de decisión o de conducción o de liderazgo explica la necesaria personalización de ciertos roles jerárquicos en la estructura organizativa del sistema a los que se les otrorga la facultad de decidir por encima de los intereses de las partes.

Todos los sistemas son jerárquicos. Como dice Wilber “no hay forma de evitar la jerarquía”.

Nuestra metáfora de asimilar la empresa con un organismo nos permite ser muy firmes y claros en la importancia de la jerarquía en la empresa dentro del sistema.

Toda jerarquía natural es un orden de totalidad creciente (átomos-células-organismos).

El sistema empresa reconoce este isomorfismo asignando roles de autoridad crecientes: encargados-jefes-gerentes-directores. De no hacerlo o no ejercerlo adecuadamente el sistema actuará en forma deficiente.

Comprender la necesidad de los roles de autoridad no exime de ahondar en los comportamientos de las personas que en ejercicio de la autoridad caen en la deficiencia patológica de dominio”.

Como dice Goleman, Boyatzis y McKee en su libro El Líder Resonante crea más “la tarea fundamental del líder es despertar los sentimientos positivos de sus subordinados y ello ocurre cuando un líder produce resonancia, es decir, el clima emocional positivo indispensable para movilizar lo mejor del ser humano”.

Para concluir, no sería natural evitar el poder jerárquico en los sistemas, el tema es como lo ejercemos para afilar a los ejecutivos y que el sistema se comporte con virtuosismo. Y es aquí donde la consciencia humana juega su partido fundamental dentro del ámbito empresario.

Sin responsabilidad no hay liderazgo y sin consciencia el ejercicio del liderazgo y del poder se vuelve patológico y su toxicidad termina erosionando la infraestructura humana y de efectividad en la que se sostiene toda organización productiva.

Tal como resalta Andrés Ubierna:

“La consciencia humana juega su partido fundamental en todos los ámbitos de la vida y en particular cuando nos referimos a personas que ostentan el poder. Cuando, sin embargo, estas personas llegan a posiciones de poder dentro del ámbito organizacional a partir de opiniones construidas sólo por los resultados que fueron capaces de generar y por su habilidad de relacionamiento con los tomadores de decisión, todos se verán perjudicados. La consciencia que se refleja en un comportamiento virtuoso no debe quedar lamentablemente abandonada. No desmerezco el valor de los resultados ni de las relaciones, al contrario, los considero claves, pero  llamo la atención para que asumamos que estos dos aspectos no son suficientes para conducir o liderar un sistema de manera sostenible hacia niveles más altos de abundancia y humanidad.

Siguiendo las palabras de Peter Senge escritas en el prólogo del libro Liderazgo Consciente de Chatterjee:

“Si una persona llega a ocupar un cargo de autoridad que excede sus virtudes, todos sufrirán”, escribió Huang-ti, hace 2.500 años [...] y el cultivo de la virtud proviene del desarrollo de la consciencia [...]

La interiorización de estas virtudes no proviene del “de afuera hacia dentro” que nos han enseñado como códigos morales que debemos seguir ciegamente. Se trata de virtudes que vivimos y seguimos naturalmente a medida que nuestra conciencia se despliega [...]“

Por Víctor Raiban

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

June 06 2012

23:13

Liderazgo de la diversidad

empleoEn los últimos años, la convivencia de las distintas generaciones en el mundo laboral y organizacional constituyó y aun representa un verdadero desafío para una gestión efectiva.

En efecto, frecuentemente escuchamos a representantes de las generaciones seniors referirse con los términos: “incomprensibles, conflictivos y/o descomprometidos“ cuando hablan de la generación “Y” o de los “Milleniun” también llamados “M”

Por otra parte, los más jóvenes consideran que las empresas exigen tiempos de dedicación al trabajo que atenta contra su vida personal y su libertad, que tienen rígidos programas de desarrollo y que sus capacidades son desaprovechadas en el “burocrático” mundo corporativo.

Quien tiene la razón?

Todos y ninguno. Lo cierto es que ambas partes miran la misma realidad desde paradigmas bien diferentes y esto los lleva a un cierto dis-confort en su convivencia. En verdad lo que ocurre es que ha habido cambios muy significativos en cortos lapsos de tiempo que algunos líderes y aún empresas no reconocen, no comprenden o no saben gestionar.

Y nos referimos a mucho más que un cambio laboral. Se trata de cambios sociales. Algunos autores, como Berardi lo definen como una autentica mutación cognitiva y lingüística de la humanidad.

A forma de ejemplo, mencionemos los cambios en el número de palabras que habitualmente utiliza un ser humano. Hasta hace veinte años, un joven utilizaba unas 2000 palabras. Hoy tan solo 650.

Antes una persona mantenía con su trabajo una relación de por vida y de realización personal, básicamente esa relación le daba identidad. Hoy los jóvenes viven el trabajo como un medio para lograr sus fines y condicionan su permanencia a la rápida satisfacción de sus necesidades.

Estos cambios y nuevos paradigmas ¿hacen a los jóvenes inadecuados para las organizaciones? Por supuesto que no.

De hecho, las generaciones Y y M adquirieron competencias tales como moverse a gran velocidad en el mundo de signos visuales. Por otra parte, son personas con rápida adaptación a los cambios sociales y tecnológicos que pueden aportar creatividad e innovación en sus equipos de trabajo.

¿Cuáles son las competencias de los más seniors? Su alto nivel de compromiso con los objetivos de la empresa y su ejecutividad. Capaces de sostener largas jornadas laborales y simultaneidad de funciones, las generaciones senior aportan experiencia y conocimiento en procesos y procedimientos para la toma de decisiones.

Por lo tanto, la clave para transformar estas diferencias en ventajas, es el liderazgo dentro de una cultura organizacional que aprecia la diversidad.

Ciertamente, un buen líder, buscará mantener la mejor ecuación posible entre la naturaleza del negocio en que se encuentre la empresa y las expectativas generacionales de los integrantes de su equipo a fin de que ambas sean satisfechas.

La resolución satisfactoria de esta ecuación, llevará – sin dudas- al éxito organizacional en un clima que será un diferencial de valor y contribuirá a la retención de talentos.

¿Qué competencias tendrá este líder?

Una es la flexibilidad, por supuesto. La otra es la capacidad de influencia por la credibilidad y confianza que genera su liderazgo.

Otra es la tolerancia de las diferencias. Entender a unos y otros, ser empático sin perder por ello su lugar ni el respeto de quienes le reporten. Ser un buen comunicador, mantener fluidos los canales de contacto y escucha de nuevas ideas.

¿Que no debe ser un líder en la Diversidad?

No debe ser estructurado, ni creer en el valor absoluto de las jerarquías,

No saber escuchar, No saber reconocer los méritos de sus colaboradores.

Debe comprender que las tareas rutinarias o poco creativas desalentarán a los jóvenes si no son combinadas con tareas donde puedan aportar sus ideas y su creatividad.

Debe aceptar que el “life balance” es posible sin afectar la eficiencia del departamento a su cargo.

No debe imponer sus paradigmas de cómo sus subordinados deben aprender los conocimientos que le son requeridos, ya que ellos aprenden en forma diferente que los seniors.

En conclusión, será recomendable que las empresas revisen que tipo de rol de jefatura y conducción alientan.

De no hacerlo, los esfuerzos de las empresas por brindar interesantes oportunidades de carrera, competitivos salarios y beneficios podrían desvanecerse rápidamente a la vista de su personal con alto potencial y posiblemente clave para el futuro de la compañía, por no percibir la falta de habilidad o indiferencia de un jefe en el tratamiento de las demandas de sus colaboradores que serán propias del grupo generacional al que pertenece.

Por Susana Larese y Claudio Fernaud publicado originalmente en la Revista de la UCEMA en Septiembre del 2011.
Socios de Stanton Chase Argentina

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

May 24 2012

19:08

Aprendizaje con sentido

hands at workEn las condiciones actuales, donde se combinan explosión tecnológica con saturación de las comunicaciones, tenemos escenarios de trabajo cada vez más complejos y cambiantes.

La saturación comunicacional, como lúcidamente lo señalara el historiador Pablo Hupert, conspira contra el sentido:

[...] Hoy, en cambio, la saturación no es de sentido sino de información. Y la particularidad de la saturación de información es que desorganiza el sentido. [...]

[...] En las épocas de égida del sentido, el sujeto que vivía dentro de los lindes de la subjetividad era formado por el sentido; luego, si el sujeto se deslindaba, era re formado o trans formado por el sentido que se le abría. Hoy el sujeto es in formado por la información. [...]

Algunos años antes, Ignacio Lewkowicz , también había ubicado el origen del malestar en la dilución de sentido que produce el exceso de estímulos:

[...] lo que genera el malestar de hoy no es ya la saturación de sentido sino la insignificancia. [Pensar sin estado]

La explosiva oferta tecnológica aporta lo suyo a esta dispersión del sentido: es insoslayable la atracción irresistible que ejercen sobre los usuarios -sin que importe demasiado su grado de alfabetización digital- las herramientas y aplicaciones cada vez más amistosas (también más integradas y complejas) que se vuelcan masivamente al mercado.

El impacto de esta combinación parece producir en el usuario medio, un deslizamiento hacia la procrastinación, un trastorno de la conducta que lo pone en situación virtual de parálisis ante las dificultades para enfrentar los cambios permanentes. Literalmente: nos deja la cara y se va.

Adicionalmente, la vida on line, especialmente la que ocurre en las redes sociales, cada vez más extendidas, ofrece un terreno ideal para cultivar este tipo de deriva, toda vez que la oferta de novedades crece muchísimo más rápido que la cultura de uso productivo.

Frente a este panorama parece una buena idea repensar algunas cuestiones que normalmente en las organizaciones se tratan como urgentes, con una perspectiva menos cortoplacista.

Una de esas cuestiones está relacionada con el aprendizaje y, por ende, con la capacitación. ¿Seguiremos sosteniendo estrategias de capacitación de neto corte operativo o comenzaremos a incluir respuestas a estas problemáticas? ¿Seguiremos apuntando a los aprendizajes individuales sin tomar en cuenta el cambio de escala del coocimiento disponible o giraremos hacia modelos sinérgicos de aprendizaje?…

Hay que decir que los modelos de aprendizaje colaborativo parten de las experiencias de práctica en las redes sociales. Por el momento, el uso de las redes sociales dentro de las organizaciones parece estar severamente sancionado. Todavía se lo percibe como una pérdida de tiempo. Google acaba de anunciar el lanzamiento de redes sociales cerradas para las empresas porque

Según los resultados entregados por la consultora Millward Brown encargada por Google, los trabajadores más exitosos son quienes poseen una actividad más activa en las redes sociales. Es así como mediante este estudio se buscó conocer como se da la comunicación al interior de las empresas y cómo creen los empleados que esta podría mejorar.

Es muy difícil anticipar en qué términos se resolverá esta tensión. Pero es muy fácil adivinar en qué sentido se resolverá.

Mientras estas cartas se juegan, en el Campus netAbras, hemos puesto en marcha un programa de capacitación que se propone empezar a dar respuestas a estas problemáticas:

[...] aprender ya no significa simplemente capturar contenidos específicos, sino cada vez más, aprender cómo ensamblarlos con competencias relacionadas con la gestión personal, con el liderazgo, con la efectividad. Con el sentido que se construye para lo que se hace.

Este aprendizaje es un proceso continuo en donde lo más importante termina siendo cómo es el vínculo que se construye con el conocimiento, con los otros y con uno mismo.

El programa se denomina Sentido Consentido y está orientado a trabajar sobre la base emocional que sostiene este nuevo entramado que necesita desplegarse sobre las redes sociales: la capacitación actitudinal.

Poder aprender hoy, requiere conocerse a sí mismo y relacionarse de otra manera con el conocimiento. Sobre este supuesto puede apoyarse la inclusión de nuevos conocimientos para convertirlos en mejores habilidades, de la misma manera que los abonos preparan la tierra para que la semilla haga mejor su trabajo.

Desde esta perspectiva es importante aprender a cambiar el mapa por la brújula, desarrollar hábitos de flexibilidad y entusiasmo, aprender a establecer relaciones de trabajo con las dificultades, comprendiendo claramente que la productividad no tiene que ver con estar ocupado sino con una calidad diferente de pensamiento.

La cursada se desarrolla on line y tiene un formato continuo, es decir que no requiere la conformación de grupos. Está pensado para que empiece cuando usted llega.

Sobre la capa de conocimiento específico que se construye durante el trayecto del pograma se despliega otra, a la manera de un meta-aprendizaje, que hace eje en la mediación de los dispositivos tecnológicos de las redes sociales para el aprendizaje.

Está dirigido a todas las personas que se capacitan en algún área operativa o aquellas que deseen ampliar sus horizontes de crecimiento personal, trabajar sobre su efectividad personal y profesional o incorporar elementos de liderazgo a su paleta de recursos.

Por Daniel Krichman para Puerto Managers

Más información

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

April 15 2012

19:14

Según lo que dices, decides

sofiaSe realizó una prueba a médicos estadounidenses que planteaba lo siguiente a dos grupos diferentes:

Al primer grupo se los ubicó en este escenario:

EEUU se está preparando para un brote epidémico de una enfermedad asiática inusual, que se supone matará a 600 personas. Se han propuesto dos programas diferentes para combatir la enfermedad.

Si se adopta el programa A, se salvaran 200 personas.

Si se adopta el programa B, hay una probabilidad de 1/3 que se salven 600 personas y 2/3 que no se salve nadie.

Resultado: El 72% eligió la opción A y el 28% la B.

A los integrantes del otro grupo se les dijo:

EEUU se esta preparando para un brote epidémico de una enfermedad asiática inusual, que se supone matará a 600 personas. Se han propuesto dos programas diferentes para combatir la enfermedad.

Si se adopta el programa C, se morirán 400 personas.

Si se adopta el programa D, hay una probabilidad de 1/3 que no se muera nadie y 2/3 que mueran 600 personas.

Resultado: El 22% eligió la opción C, el 78% la D, lo cual da una mayor propensión a la estrategia “arriesgada”.

Este ejemplo es interesante para ver cómo el lenguaje y la manera en que se utiliza pueden cambiar nuestras decisiones.

Los dos planteos sugieren lo mismo, solo que de distinta manera. La diferencia es el intercambio entre las palabras “salvar” y “morir”. En la primera muestra, la opción A asegura que se salvarían 200 personas, de la misma manera que la opción C de la segunda muestra. Sin embargo las reacciones fueron distintas posiblemente por la carga emocional de miedo, culpa, etc. asociada a un escenario mental que surge al leer que “morirán 400 personas”. Lo paradójico es que terminaron eligiendo la opción más arriesgada.

El lenguaje está condicionado por la emoción y a su vez la emoción condiciona el lenguaje. El lenguaje genera decisiones y acciones. Las emociones ocurren en un contexto de valores al que subyacen los modelos mentales (biología, historia personal, sistemas de creencias, cultura…)

Somos cognitivamente ciegos más allá del lenguaje… no somos capaces de reconocer inelegiblemente aquello para lo cual no existen palabras.

Cambiar nuestra manera de hablar, nuestro lenguaje, es uno de los caminos para cambiar nuestra predisposición y por ende nuestra forma de encarar la vida.
Tal vez, si elegimos con más frecuencia pensar con palabras más positivas, veremos el mundo de manera más positiva, tomaremos decisiones más constructivas, actuaremos con mayor efectividad y humanidad, y el camino será más ameno.

Por Camila y Andrés Ubierna

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

April 08 2012

21:00

Simplicidad

rosaHe estado pensando seriamente sobre lo importante que es enfrentarse a la vida, al trabajo, a todo, desde la perspectiva de Guillermo de Ockham. Como muchos sabéis, Ockham fue un monje franciscano cuya principal contribución fue separar la ciencia de la teología, sin olvidar su famoso principio de simplicidad, también denominado navaja de Ockham. Dicho principio viene a decir que las cosas no deben complicarse sin necesidad, formalmente y en  latín, “Entia non sunt multiplicanda sine necesitate” (literalmente “los entes no deben multiplicarse sin necesidad”).

En definitiva, si podemos hacer las cosas de forma sencilla para qué complicarnos la vida innecesariamente y perder el tiempo a lo tonto. Pero claro, si después de esta reflexión te pones a pensar en el mundo corporativo, te entra la risa.

En el mundo de la empresa solemos decir que el tiempo es clave, pero lo tiramos reiteradamente a la basura al complicarlo todo (procesos, sistemas, jerarquías…) sin sentido alguno. Desgraciadamente estamos tan acostumbrados a lo complejo que nos cuesta mucho simplificar. Pero ante la complejidad del entorno la mejor opción competitiva es simplificarlo todo: menos formularios, menos procesos idiotas, menos reuniones improductivas, menos tiempo de desarrollo de nuevos productos, menos niveles jerárquicos, menos e-mails que no aportan nada, menos sistemas de información mastodónticos que nadie usa…

Un buen ejemplo de miopía galopante ante lo simple lo podemos encontrar en una historia, que no sé si realmente es cierta, pero que de serlo tiene su gracia. Cuentan que al comenzar la conquista del espacio, los ingenieros de la NASA identificaron un problema complejo: crear un bolígrafo que escribiera en el espacio, para que los astronautas pudieran tomar sus notas (los bolígrafos clásicos funcionan gracias a la gravedad). Según parece la NASA gastó varios millones de dólares en el desarrollo del proyecto, que duró la friolera de diez años (a pesar de contar con la ayuda de varias empresas especializadas). Evidentemente, durante esos diez años los astronautas americanos no pudieron tomar notas en el espacio. Los rusos, mientras tanto, solucionaron el problema utilizando la navaja de Ockham: lápices espaciales, de los de toda la vida, con su grafito, su madera…

Seleccionado por Camila Ubierna de Jano 2.0 por Juan Carrión.

Espero nos dejes tus comentarios sobre este tema!!!

 

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

April 03 2012

21:00

Recursos humanos

recursos2Sería interesante plantearnos por qué hablamos de “recursos humanos”.¿Acaso es factible categorizar a la gente como un recurso?

El término recurso, que proviene del sustantivo latino recursus, alude a aquello a lo que se puede recurrir si se presentara la oportunidad, de allí la importancia de su interpretación. Tratándose de un significado registrado desde la antigüedad – es decir, recurso como algo para un fin determinado –, no es de extrañar que se resista a ser desplazado dentro del ámbito de la economía.

En ciertos contextos, aún hoy, ya entrado el tercer milenio, se piensa erróneamente en los empleados en términos de recursos. ¿Por qué? Porque se trata de una terminología que responde a una ideología específica: la que todavía , como en época de Revolución Industrial , propone al empleado como producto. Y como la ideología se reafirma en el término, será cuestión de cambiar el término para ver de ir cambiando la ideología.

Se trata de suplantar la idea de que los integrantes de una empresa son piezas de su sistema administrativo – un costo– de la que forman parte, en tanto actores vitales del cambio, de una comunidad, en la cual tienen intereses específicos que no se relacionan solo con la remuneración sino también con su integridad como seres humanos, que se sustenta en valores, una ética, una identidad común y un sentido de pertenencia que interconecta los niveles subjetivos –individuales y grupales– con los objetivos –colectivos, organizacionales–. Hablaremos entonces no solo en términos de recursos, sino también de “capital humano” o, tal como lo sugiere una corriente más avanzada aún de “gente”. Ya hay varias compañías multinacionales que utilizan el término CPO – Chief People Officer– para referirse a quien conduce los procesos “humanos”.

Henry Mintsberg, profesor de la Escuela de Negocios McGill y un referente obligado en temas de management, sostiene que “los recursos humanos, activos humanos o capital humano son horribles denominaciones económicas. Hay que pensar en lo que son: personas”.

Seleccionado por Camila Ubierna de Empresas + humanas, libro de Alejandro Melamed

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

April 01 2012

21:00

Yo tengo razón así que estás equivocado

jyp“Yo tengo razón”, lo escuchamos o lo percibimos  a diario en todos los ámbitos en los que nos relacionamos. Directa o indirectamente; vemos como aparece esta postura en la que tratamos de imponer nuestras ideas u opiniones sin considerar las de otros.

“Yo tengo razón tú estás equivocado” condensa la esencia de nuestros hábitos de pensamiento tradicionales que fueron implantados por el último Renacimiento. La argumentación lógica del pensamiento crítico es la que nos lleva a demostrar quién tiene razón y quien está equivocado.
La cuestión es que nuestro pensamiento occidental (en otras culturas, como las orientales, es diferente) se basa únicamente en la argumentación, utilizando la lógica como prueba para demostrar “la verdad”. Nadie puesde negar la validez de la argumentación, sería un planteo paradójico hacerlo. Sin embargo se deben señalar sus insuficiencias, como la presunción de que las percepciones y los valores son universales, permanentes y comunes a todas las personas.
Hay un frase que refleja lo dicho: “No vemos las cosas como son, las vemos de acuerdo a como somos”.

Al ignorar esto, nos encerramos en la argumentación de nuestra propia visión, asumiendo una posición sesgada, al creer que  la manera en que percibimos la “realidad” es la verdad absoluta. Desde ese lugar, la única “realidad” es la que uno ve. Esto no nos permite ponernos en el lugar del otro (tal vez con otros valores y creencias) y a través de su perspectiva, poder entonces cuestionar nuestra propia percepción.

Seguramente si nos hiciéramos la  pregunta: ”¿Por qué alguien está viendo algo diferente a lo que yo veo?”, en el intento de encontrar las respuestas, comenzaríamos a sospechar que existen diferentes “realidades”, y que tal vez, sin perder la convicción sobre nuestra propia percepción, podríamos entender a los demás y  aceptar  sus opiniones o argumentaciones, que en definitiva, son diferentes maneras de ver la “realidad”.

Comprenderíamos entonces, que lo que cada uno percibe, es su “verdad” o su “razón”, y que no necesariamente es la de los demás. Cuestionar nuestra propia visión, con la ayuda de la opinión de otros, nos permitiría  abandonar situaciones conformistas o posiciones de comodidad,  y nos brindaría un abanico de posibilidades para encontrar oportunidades de mejora  y estar permanentemente en la búsqueda de la superación personal y colectiva.

Por supuesto que abandonar la posición de: “yo tengo razón”, resulta ser lo más difícil. Esto implicaría darles participación a otros, a quienes veríamos como contrincantes en una posible disputa por “nuestra razón”. De alguna manera, pareciera ser que nuestro ego, es el que no nos permitiría perder esa contienda,  privándonos de la posibilidad de enriquecernos con el aporte de las ideas de otros. De lo contrario, este comportamiento no lo veríamos  tan frecuentemente, tal como se nos presenta en cualquier conversación personal,  en   reuniones laborales, o en los debates políticos.

Dejo esta frase,  tal vez algo  idealista, pero a través de la cual, podemos descubrir un camino a seguir  para cuestionar y enriquecer “nuestra razón”:

“En toda disputa creativa; las personas que participan son conscientes de la total legitimidad del otro. Ninguno pierde de vista el hecho de que están buscando expresar la verdad, tal como la ven. Eso de ninguna manera empequeñece a las personas. Dicha confrontación, en una atmósfera saludable de amor y vínculo genuino, permite que cada individuo mantenga un sentido digno de sí mismo, que crezca en forma auténtica a través de una comunicación real con los otros, y que descubra el valor de la simplicidad directa en las relaciones.” _ Clark Moustaka

Por Claudio Villar para Puerto Managers

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

March 14 2012

17:27

Gerente o líder

gandhi2Me encontraba en un centro universitario fuera de la Argentina disertando acerca del liderazgo. Nos pasamos un buen momento tratando de definir con los participantes la diferencia entre ser un gerente y ser un líder. Muchos de ellos no lograban encontrarla. Les mostré algunas diapositivas en la pantalla y solo pudieron asomar pocas reflexiones. Algunos estuvieron cerca del concepto.

Al fondo de la sala, un alumno de muy bajo perfil, levantó la mano y me dijo:- Gabriel, es muy simple: un gerente maneja recursos “finitos”, presupuestos, procesos, etc. y un líder maneja recursos “infinitos”, relaciones, emociones, desarrolla el talento dentro de su equipo, etc. Y estas dos situaciones son complementarias, finalizó cerrando su frase.(…)

El liderazgo es crear sensaciones que inciten a la gente a “querer hacer” y no a “tener que hacer”. Como dice Stephen Covey en su 8º hábito: “Es un valor empresarial crear ese entorno” de querer hacer.

El mismo Warren Bennis amplía sobre esta diferencia: “La gestión está para que la gente haga lo que hay que hacer, el liderazgo para que la gente `quiera´ hacer lo que hay que hacer. Los gerentes empujan, los líderes tiran”, advierte.

Para John Kotter, “el gerenciamiento es lidiar con la complejidad y el liderazgo es lidiar con los cambios”.

Estos comentarios lograron arrancar en los participantes una nueva pregunta: ¿Las empresas estan sobre-gerenciadas o sub-lideradas?

Seleccionado por Camila Ubierna de Diario de un consultor, escrito por Gabriel Paradiso.

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

March 01 2012

00:42

Mente y alma

corazonHay una espiritualidad mental y una espiritualidad del corazón, del alma.

La mental puede ser coherente, pero no consistente, linda pero no bella, informa pero no transforma, tranquiliza pero no apasiona, acomoda pero no desestructura, condiciona el alma y no la libera…

La espiritualidad mental sirve al ego, la del alma sirve a Dios y a su creación.

Puede ser lógica pero no creíble, atractiva pero nunca original, y es una espiritualidad que no tiene el poder de revolucionar nuestra existencia hacia expresiones más amorosas porque nos separa de la vida, porque no está viva y nos pone en contacto con el vacío existencial obturando nuestro viaje natural como seres divinos encarnados hoy aquí para ser expresiones de dios, hombres divinos y mujeres divinas en la tierra…

La mente es una herramienta maravillosa, pero suele articularse para atender las necesidades (o exigencias) del ego, el afuera, los requerimientos que impone la cultura, el mercado y sus manifestaciones…  Mientras vamos, sin darnos cuenta, haciendo esto, la mente y el ego (nuestra identidad mental) terminan adueñandose de nuestras vidas, y poco a poco perdemos así nuestra conexión esencial, las ganas, la vitalidad, la orientación y sentido existencial, nos enfermamos y enfermamos la tierra con muerte, corrupción, explotación, porque negamos la vida.

Al menos en mí caso, en esta etapa de mi viaje, la tarea actual consiste en retomar la conexión con mi alma (mi identidad esencial), permitir que poco a poco se exprese con un mayor caudal en mi vida, y ubicar a la mente en su rol instrumental, un proceso que experimento con intenso dolor y con intenso amor.

La espiritualidad mental es una pseudo espiritualidad vacía de amor, de acción, de vida… ¿cuál es tu espiritualidad, la mental o la que brota de tu propia alma?

Por Andrés Ubierna

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

February 21 2012

21:11

Para quién trabajo

individuoEn todas partes del mundo las personas esperan más de la vida. Quieren ser tratados como individuos. Viven una individualidad atuoconsciente, lo cual genera de manera automática conflictos con la organización.

El ser humano se convierte en le portavoz de su peculiaridad, como si se tratara de la minoría más pequeña que puede existir.

Ello implica que las personas también esperan que su trabajo le aporte sentido e identidad.

De ahí que la respuesta básica a la cuestión de nuestro concepto de vida profesional suelan girar en torno a la autodeterminación y la autonomía: trabajar con la mejor consciencia posible, no anquilosarse, ampliar los conocimientos especificos por medio de la formación continua, aspirar a la independencia, no cumplir solo con las exigencias mínimas, influir y transformar el entorno, asumir responsabilidad, esforzarse resueltamente por tener mayores ámbitos de decisión.

La idea nuclear del trabajo que está manejándose ahí no es la de que me guste trabajar para otros, sino que me gusta trabajar para mi mismo.

Hago algo en lo que yo creo, algo que parece correcto y que yo quiero llevar a cabo. Un trabajo que sale de dentro de mí mismo, de lo “que realmente quiero”.

El motivo común de estas manifestaciones es el desarrollo individual de la personalidad. Ser inconfundible, marcar la diferencia.

La adaptación y el cumplimiento del deber en la vida profesional y familiar han dejado de ser el sentido de la vida, que ahora se halla en un disfrutar vital determinado por uno mismo. Esto encuentra su expresión en una relación apasionada con el mundo.

Seleccionado por Víctor Raiban de La rebelión del individuo, de Reinhard Sprenger.

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

February 19 2012

21:11

Crisis: prueba de liderazgo

concordiaMás allá de la mitología que se ha generado alrededor del capitán Schettino, lo que está claro es que del naufragio del Costa Concordia hay muchos aprendizajes para capitalizar.

Un plan de crisis muy bien diseñado con procesos, roles y responsabilidades claramente detalladas no se lleva adelante. La razón es que un factor crítico para el éxito no responde a lo planificado, dado que el factor humano es el único que no se puede automatizar. Aquel que debe conducir las acciones, no hace aquello para lo cual se preparó durante años.

En una situación de crisis, una respuesta inapropiada o inoportuna genera consecuencias gravísimas, como las numerosas vidas que se cobró el Costa Concordia. Pero también puede mostrarnos qué hay detrás de las máscaras. Aparentamos ser determinadas cosas y somos algo diferente. Muchos jefes piensan que son líderes, sin embargo, sólo dirigen a partir del poder formal que tienen. Por otro lado, muchos no tienen mando formal, pero son los que conducen las acciones cuando se los necesita. Para ser líder no se necesitan cargos, y tener un rol jerárquico no implica ser líder.

Entiendo que el problema central no estuvo en la preparación ni en la capacitación; fue la reacción. ¿Cómo actuamos ante la situación de crisis? Nos preparamos mucho para ese instante en el que la lucidez y la firmeza deben estar más presentes que nunca. Nuestra mente debe estar bien fría, más allá de la temperatura de nuestro corazón.

Tal como sucedió la fatídica noche del 13 de enero en las costas de la isla de Giglio, son muchos los gerentes que se paralizan o huyen ante el momento clave, esperando que sean otros los que se responsabilicen de las actividades.

Las situaciones análogas pueden ser de lo más diversas, desde un cliente enojado hasta un balance poco promisorio. Ante la mala noticia y la dificultad, huida o inacción.

Acción y reacción

Hay tres etapas para tener en cuenta cuando se pone en marcha una estrategia de crisis:

1) Es importante el diseño, el plan, el concepto. Se trata de planificar los escenarios potenciales.

2) Poner en práctica la teoría. Es el momento de la decisión. Es el momento de la verdad para demostrar que podemos hacer aquello que dijimos que haríamos. Es tomar las decisiones que hay que tomar, en el momento oportuno, de la manera apropiada. Y este acto tiene un efecto de transformación, que genera consecuencias inmediatas que trascienden a lo largo del tiempo. Y quien lo conduce quedará marcado -para bien o para mal- por el mismo.

En numerosas oportunidades he visualizado como pseudoexitosos gerentes que en situaciones de extrema presión no respondieron según las expectativas, huyeron o se paralizaron como el capitán italiano. Así, muchos considerados altos potenciales, que eran excelentes presentadores y se destacaban por sus powerpoints de alto impacto, actuaron muy por debajo de las expectativas. El momento clave tiene una tensión dramática y una dinámica especial, y quien no la sepa soportar no podrá operar apropiadamente.

3) Cuando la estrategia fue definida, la táctica debe ponerse en funcionamiento. Y las capacidades requeridas para este instante son otras. Hay muchos que prefieren que las decisiones las tomen otros y son excelentes operadores.

Las organizaciones tienen una gran oportunidad para generar mecanismos superadores de análisis de las capacidades y potencial de su gente, analizándolos en función de cómo han reaccionado cuando realmente se los necesitó.

Tal vez se deberían repensar los diferentes sistemas de recursos humanos, valorando de manera diferente a sus jugadores clave. Y recordando que si hay algo que diferencia a las personas de las máquinas es que tienen emociones y no se puede programar sus reacciones de manera automática.

Artículo escrito por Alejandro Melamed, Profesor universitario y autor de Empresas (+) humanas, en La Nación bajo el título Las crisis ponen a prueba a los líderes, y seleccionado por Andrés Ubierna

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

December 20 2011

21:11

Educación y gestión, niños y trabajadores

escuelaLa palabra aprendizaje en sí, siempre presenta algunos problemas. Cuando escuchamos la palabra aprendizaje, ¿qué es lo primero que piensa la gente?, ¿la primera imagen que se le viene a la mente?. Si digo “aprendizaje”, ¿qué ven Uds.? Una escuela, un colegio. Sí. Desgraciadamente la escuela nunca se ha tratado de aprendizaje. La escuela se trata de algo totalmente distinto. En general el sentido fundamental de la escuela nunca fue el aprendizaje, fue mas bien instruir a los estudiantes en un programa específico y socializar para que sean útiles al sistema.

Hace años que escuché al Dr. Edwards Deming decir esto, “nunca vamos a transformar nuestro sistema de gestión sin transformar nuestro sistema de educación, son el mismo sistema”.

… Me llevó 5 años, o aún más, comenzar a entender lo que quiso decir y diría que muy pocas personas hoy tienen una idea de qué profunda conexión existe entre estos dos sistemas, pero si Uds. piensan en nuestro sistema de gestión y en nuestro sistema de educación y cómo han crecido juntos en los últimos 150 años aproximadamente, verán que ambos son producto de la era industrial.

Las escuelas de hoy día siguen siendo fábricas de producción en masa, y están organizadas como líneas de montaje, donde los niños deben pasar por cada estapa del proceso de producción, 4º, 5º, 6º grado, todos coordinados por timbres, todo organizado por un plan, con items a tildar en cada paso de la línea para asegurarse que los “productos” se conformen con las especificaciones, y tristemente así los niños aprenden las reglas para convertirse en recursos funcionales al sistema productivo… como productos no humanos, sin ser. La escuela no educa, la escuela instruye, produce, formatea…

Cuando uno es un niño en la escuela, ¿quién le dice qué va a aprender?, las maestras. Cuando nosotros somos niños en la escuela, ¿quién nos dice si hemos aprendido o no?, también la maestra. Si Uds. quieren avanzar en la escuela y tener éxito, ¿a quién tienen que complacer?, a la maestra o al maestro que chequea si lo que decimos o hacemos se condice con los estándares de “producción”.

La esencia del concepto de aprendizaje en la escuela es obtener la respuesta correcta. ¿Correcta para quién?

¿Qué nos está pasando con todo esto? ¿Qué mayor sufrimiento nos hace falta para comprender que necesitamos revolucionar la educación para que sea respetuosa del ser humano, de la vida misma?

La educación actual es tristemente deshumanizante, al igual que el trabajo.

¿Cuántos niños se despiertan a la mañana y están tan felices y con tantas ganas que no pueden esperar para llegar a la escuela?

¿Cuántos de Uds. no pueden esperar por las ganas inmensas que tienen para ir a la próxima reunión de trabajo?

¿Cuántos de Uds. se levantan a la mañana y van todos los días a trabajar sintiendo que lo que están haciendo es el trabajo más gandioso de sus vidas?

No es necesario hacer muchas más de estas preguntas para empezar a comprender que estamos siendo llamados a los gritos para comenzar a escuchar y respetar a nuestros niños, y que ese es el camino para comenzar a escucharnos y respetarnos a nosotros mismos.

Por Andrés Ubierna, con selecciones y parafraseos de una reflexión realizada por Peter Senge llamada El aprendizaje organizacional en el siglo XXI

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

December 11 2011

21:11

Más de lo mismo

borrachoEn su libro El arte de amargarse la vida Paul Watzlawick nos describe una de las dinámicas que utilizan aquellos que aspiran a una vida desdichada, aunque digan lo contrario. Veamos lo que nos cuenta:

Un borracho está buscando con afán bajo un farol. Se acerca un policía y le pregunta qué ha perdido. El hombre responde: «Mi llave.» Ahora son dos los que buscan. Al fin, el policía pregunta al hombre si está seguro de haber perdido la llave precisamente aquí. Éste responde: «No, aquí no, sino allí detrás, pero allí está demasiado oscuro.» ¿Le parece a usted absurda la historieta? Si es así, busque usted también fuera de lugar. La ventaja de una tal búsqueda está en que no conduce a nada, si no es a más de lo mismo, es decir, nada. En estas pocas y simples palabras, más de lo mismo, se esconde una de las recetas de catástrofes más eficaces que jamás se hayan formado sobre nuestro planeta en el curso de millones de años y que han llevado especies enteras de seres vivientes a la extinción. Se trata de un ejercicio con el pasado que ya conocieron nuestros antepasados en el reino animal antes del sexto día de la creación.

A diferencia del mecanismo anterior que atribuye la causa y la culpa a la fuerza mayor de unos sucesos pasados, este ejercicio cuarto se basa en el aferrarse tercamente a unas adaptaciones o soluciones que alguna vez fueron suficientes, eficaces o quizás las únicas posibles. El problema de toda adaptación a unas circunstancias determinadas no es otro que éstas cambian. Entonces es cuando empieza el ejercicio.

Está claro que ningún ser viviente puede comportarse con desorden -es decir, hoy así y mañana de un modo totalmente distinto- en su medio ambiente. La necesidad vital de adaptarse conduce inevitablemente a la formación de unos modelos de conducta que tienen como objetivo conseguir una supervivencia lo más eficaz y libre de dolor posible.

Pero, en cambio, por unos motivos todavía enigmáticos a los mismos investigadores de la conducta, animales y hombres tienden a conservar estas adaptaciones óptimas en unas circunstancias dadas, como si fueran las únicas posibles para siempre. Ello acarrea una obcecación doble: primero, que con el paso del tiempo la adaptación referida deja de ser la mejor posible, y segundo, que junto a ella siempre hubo toda una serie de soluciones distintas, o al menos ahora las hay. Esta doble obcecación tiene dos consecuencias: primera, convierte la solución intentada en progresivamente más difícil; y segunda, lleva el peso creciente del mal a la única consecuencia lógica aparentemente posible, esto es, a la convicción de no haber hecho todavía bastante para la solución del mal. Es decir, se aplica más cantidad de la misma «solución» y se cosecha precisamente más cantidad de la misma miseria.

La importancia de este mecanismo para nuestro propósito [de amargarnos la vida] es evidente. Sin necesidad de recursos especializados, el principiante puede aplicarlo; en realidad está tan difundido que ya desde los días de Freud va ofreciendo buenos ingresos a generaciones de especialistas; de todos modos queremos observar, de paso, que ellos no lo llaman «receta del más de lo mismo», sino neurosis.

Pero lo importante no es el nombre, sino el efecto. Éste está garantizado, mientras el aspirante a la vida desdichada se atienda a dos normas sencillas:

  • Primera, no hay más que una sola, posible, permitida, razonable y lógica solución del problema, y si estos esfuerzos no consiguen el éxito, ello sólo indica que uno no se ha esforzado bastante.
  • Segunda norma, el supuesto mismo de que sólo hay una solución no puede ponerse nunca en
    duda; sólo está permitido ir tanteando en la aplicación de este supuesto fundamental.

Selecionado por Andrés Ubierna

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

December 06 2011

21:11

Quien se cree un animal… hace animaladas

loboHace un tiempo leí en el genial blog de Michel-Henric Coll, el siguiente artículo pidiendo ayuda para captar el sentido de la afirmación “el hombre es un animal”, tal vez como justificativo a las animaladas de los hombres…, y como resueno con las inquietudes que allí es expresan, lo replico completito:

Esta vez, escribo para pediros ayuda.

Como bien sabéis, mi campo es el factor humano en la empresa, lo cual incluye el management de personas. Pues bien, no hay día sin que lea en alguna parte – web, blog, libro, revista, video – que el hombre es un animal, y que esto lo explica todo.

Las teorías conductistas sobre motivación, aquellas sobre el comportamiento humano en las organizaciones – por ceñirme sólo al campo empresarial – repiten todas como si fuese la explicación definitiva: “es que el hombre es un animal”.

Pues, lo confieso en toda humildad, yo sigo sin entender en absoluto qué se quiere decir con esto ni qué conclusión tan esencial se supone que tengo que sacar.

Eso sí, lo he comprobado, los científicos clasifican el hombre en el Reino Animal. Y como tal, tú y yo figuramos en la misma división que:

- los paramecios,

- los gusanos,

- las esponjas marinas,

- las truchas,

- los saltamontes,

- las lombrices,

- los pingüinos,

- las anémonas de mar,

- las palomas,

- las tortugas,

- las gambas (inclusive a la plancha).

Sin contar una profusión de “bichitos” cuya existencia jamás hubiera sospechado, como los gnathostomulidas, kynorhincha y otros tardígradas.

Así que me dicen tajantemente: “es que el hombre es un animal” y creen que lo han explicado todo.

¿Qué significa esto? ¿Qué conclusión válida sacan?

¿Qué compartimos con el escarabajo, las medusas, las sardinas, el castor y el pájaro carpintero que pueda servir de conclusión general a nuestros modelos de vida, formas de pensar o metas existenciales?

¿Qué clarificación sobre los valores, la psique, el espíritu, la inteligencia, la educación, la economía, el amor o los comportamientos humanos en general se puede extrapolar del saber que compartimos división científica con las tenias, las mariposas y los corales marinos?

Como autodenominado – y a veces reconocido – especialista en personas en las organizaciones, estoy un poco preocupado al ver que una afirmación tantas veces utilizada como argumento contundente, no la capto.

Espero que me podáis ayudar.

Mhc

PD: Para leer en su contexto original, haga click aquí.

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

August 23 2011

22:11

Una historia real sobre cambios colectivos de comportamiento

missionHacer siempre lo mismo esperando lograr algo diferente, es la estrategia de la locura. Entonces cada vez que busquemos mejorar un resultado, un vínculo o lo que sea, tendremos que reflexionar sobre nuestras acciones y comportamientos, los que a su vez están condicionados por nuestros modelos mentales, marcos interpretativos, paradigmas culturales, etc.

Si definimos al aprendizaje como el proceso mediante el cual aumentamos nuestra capacidad de logro, entonces podemos atender este proceso desde difernetes niveles.

Simplificando las cosas, veamos dos de estos niveles…

  • Aprendizaje de lazo simple: es aquel mediante el cual conseguimos mejorar nuestra efectividad haciendo lo mismo mejor. Este aprendizaje produce lo que se denomina “mejora continua”.
  • Aprendizaje de lazo doble: es  aquel mediante el cual conseguimos aumentar nuestra capacidad de acción efectiva alterando el modelo interpretativo desde el cual actuamos. O sea: interpretar de manera diferente una situación, para ver cosas que desde la interpretación original no veíamos y así disponer de estrategias de acción que desde la mirada anterior no podíamos siguiera imaginar. Este aprendizaje deriva en lo que llamo “mejoras revolucionarias”.

Para quienes están comprometidos con mejorar o facilitar mejoras en algún campo vital, adquirir destrezas de aprendizaje de lazo doble abre una potente ventana de posibilidades, como líderes, como gerentes, como personas. Esta es la razón por la que con cierta frecuencia traigo este tema al blog.

La realidad queda definida por el punto de observación desde donde mira el sujeto. Si el sujeto (individual o colectivo) mira su realidad desde un punto diferente, entonces cambia el mundo que se presenta ante él así como su significado. Veamos un ejemplo histórico mencionado por Nardone y Watzlawick en L’arte del cambiamento.

Durante el siglo XV el poder imperante de la Iglesia católica se enfrentó al problema del culto pagano al agua que se practicaba en los campos toscanos. La gente del lugar profesaba y practicaba cultos específicos a las divinidades del agua de algunas fuentes a las que se atribuían poderes sobrenaturales. Las autoridades eclesiásticas intervinieron de manera decidida, reprimiendo violentamente aquellas creencias y destruyendo los lugares de culto cercanos a las fuentes milagrosas.

Pero ni siquiera el recurso de la represión violenta sirvió para eliminar el culto a las divinidades del agua. Se cuenta que en 1425, San Bernardino y otros sacerdotes, luego de intentar sin éxito que sus sermones dieran resultado en este sentido, encontraron una solución y pusieron en práctica una jugada decisiva.

Contruyeron iglesias sobre las ruinas de los templos paganos [lo mismo hizo la Iglesia en innumerables lugares alrrededor del mundo] que consagraron al culto de María, la Madre de Jesús (dos ejemplos de esto son la iglesia de Santa Maria delle Grazie, cerca de Arezzo, y la capilla de la Madonna del Parto, en Monterchi). Y ellos mismos comenzaron a promover el culto de aquellos lugares afirmando que las fuentes poseían virtudes milagrosas por efecto de la presencia de la Virgen.

Más allá de las cuestiones éticas vinculadas a esta maniobra, me interesa mostrar cómo lograron alterar la percepción religiosa y las creencias populares, y modificar el comportamiento de la genta llevándola al culto cristiano de la Virgen.

En una situación en la que ni las predicaciones ni la represión violenta habían dado resultado alguno, tuvo éxito un movimiento estratégico que actuaba sobre el nivel de las mismas creencias y cultos populares, pero que introducía en ellos una nueva variable que cambió por completo la perspectiva, el significado, la intepretación colectiva de los fenómenos que habían dado origen al culto. Así se logró modificar los comportamientos.

Espero que tomes esta historia como un ejemplo de los efectos que las modificación del marco interpretativo puede tener en los comportamientos, que te sea de utilidad para comprender el punto y que dejes tus comentarios que siempre nos enriquecen. ¡Muchas gracias!

Por Andrés Ubierna.

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

August 16 2011

22:11

Una “ensalada” incoherente

Hace unos días, un amigo, gerente general de una empresa de tecnología, me decía algo así: “Andrés, tu blog está muy bueno y no puedo negar el éxito que alcanzaste y el interés que lograste despertar en un poco más de dos años. Si bien comprendo la relación entre management y comunicación y algunos otros temas sobre los que escribís, no entiendo por qué mezclas buenas prácticas de gerenciamiento, liderazgo y negocios, con psicología positiva, selfmanagement, ecología, amor, consciencia y espirtualidad. Para ser delicado, te diría que es una ensalada cuya coherencia no puedo todavía captar.”

Infiero que esta duda probablemente esté presente en más de uno de los lectores, así que me decidí a poner un poco de luz y tratar de mostrar en este posteo cuál es la clave con la que organizo todos estos temas en un espacio dirigido a mejorar la efectividad del trabajo desde la dimensión humana.

Tal vez por la deriva histórica que nos precede, solemos pensar y vivir la efectividad organizacional poniendo el énfasis de nuestra mirada exclusivamente en su aspecto más visible: los resultados de nuestras tareas, en el éxito material de nuestras organizaciones, el valor económico y financiero que la estructura empresaria entrega a los accionistas y demás partes interesadas como retorno a la inversión. Y esto está muy bien, siempre y cuando la visión del árbol no nos impida ver el bosque. Pues los resultados del negocio son sólo la “punta del iceberg” de algo bastante más complejo y profundo.

Este paradigma de efectividad resultadista, nos mantiene operando en un mundo que desatiende el principio y fin de toda estructura organizativa: el bienestar humano. Esta limitación con la que consideramos la efectividad termina erosionando los aspectos que descuida, o sea a las personas. Y esta erosión de la dimensión humana del fenómeno empresario, tarde o temprano, lleva al sistema organizacional a operar a niveles de efectividad que están bastante por debajo de su potencial y, en definitiva, a su colapso.

Frente a esta miopía del paradigma vigente me resulta de gran poder generativo e integrador, mirar la efectividad como un sistema de relaciones en cuatro diferentes niveles o componentes:

  1. la dimensión impersonal (la relación con la tarea, los recursos, los resultados, el éxito…),
  2. la dimensión interpersonal (la relación con las demás personas, el capital social, la comunicación, la confianza…),
  3. la dimensión personal (la relación conmigo mismo, el bienestar, los valores, la realización, el compromiso…),
  4. y la dimensión transpersonal (la relación con lo trascendente, con el espíritu, la conciencia, el amor, lo divino… ).

Y como en todo sistema, lo que ocurre en cada uno de estos niveles tiene efectos en los demás e influye en el funcionamiento del sistema en su conjunto.

Esta mirada sistémica de la efectividad es la llave para comprender claramente cómo cada uno de los niveles y componentes del sistema afecta al otro y, desde esta claridad, poder hacer algo al respecto. Veamos uno de las posibles descripciones de los lazos causales y de la dinámica de este sistema: sin mayor consciencia y amor (nivel transpersonal) el sentido del trabajo termina deshumanizándose, se oscurecen los valores capaces de orientar con virtuosismo los actos de las personas, y disminuya el compromiso y el bienestar (nivel personal) experimentado al llevar adelante las tareas propias de cada función, esto termina asfixiando la capacidad para generar relaciones de confianza en los equipos, con los clientes y con la comunidad (nivel interpersonal) y esta desconfianza empobrecerá los resultados que se logran en forma individual y colectiva (nivel impersonal).

En el siguiente cuadro, inspirado en el modelo de Fredy Kofman, muestro una forma de esquematizar el sistema:

No espero que acuerdes con esta perspectiva, pero sí que esto sume a tu entendimiento de los motivos que me llevan a considerar que todos estos temas que comparto contigo en el blog, se vinculan en coherencia con el mundo del trabajo y la persecución del desarrollo empresario.  Cuanto más felicidad y menos sufrimiento innecesario experimenten las personas talentosas en el ámbito laboral, mayor será su contribución de valor.  Además… ¿se te ocurre otro camino que valga la pena?

Me encantará leer tus comentarios.

Por Andrés Ubierna.

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

August 14 2011

22:11

Trabajo y realización espiritual

Según Maslow, en la cúspide de su modelo jerárquico de necesidades se encuentra el anhelo profundo de trascendencia. Si llamamos espiritual a toda actividad en la cual nos relacionamos con lo trascendente, entonces podemos convenir en que la necesidad suprema de todos los seres humanos es la realización espiritual.

Muchos comienzan a plantearse seriamente la relación con lo tascendente cuando experimentan golpes duros que llevan a concientizar la necesidad de relacionarse con lo epiritual, lo eterno, lo perenne.

Si pasamos más de la mitad de nuestra vida adulta en el trabajo, ¿por qué entonces no considerar al ámbito laboral como un campo maravilloso de práctica y desarrollo espiritual?

Sin entrar ahora a reflexionar sobre el impacto de la realización espiritual en la efectividad organizacional, te propongo una serie de lecturas que forman parte de un diálogo entre Ken Wilber y Terry Killan sobre la Filosofía Perenne que me envió hace unos días una amiga que está atravesado el dolor por la muerte de su hijo. Aquí va la primera parte:

La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante, a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.

La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparte la mayoría de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se le denomina “perenne” o “universal” , porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Lo mismo la encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, como en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hall e mos , presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.

Para nosotros, los seres humanos contemporáneos, que somos prácticamente incapaces de ponernos de acuerdo en nada, esto es algo que se nos hace difícil de creer. Como lo resumió Alan Watts: “Apenas somos conscientes de la extraordinaria singularidad de nuestra propia postura, de modo que nos resulta muy difícil de admitir el hecho evidente de que haya existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, sostenido por muchos (hombres y mujeres) , quienes han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente la s mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, y desde Nuevo México, en el Lejano Oeste , hasta Japón , en el Lejano Oriente”.

Esto es realmente muy notable. Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas verdades profundas referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente . Esta es una forma de describir la Philosophia Perennis .

Estructuras Profundas y Superficiales

TKW (Terry Killam Wilber): Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero , en la actualidad, se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. Desde este punto de vista , no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?

KW (Ken Wilber): Hay mucha verdad en ello. Existe, sin duda, una diversidad de culturas que poseen un “conocimiento local” diferente , y la investigación de esas diferencias constituye una actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.

Además de las diferencias culturales evidentes, como el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo human o tiene, por ejemplo , doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de Nueva York como de Mozambique, y tanto hoy en día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina “estructuras profundas” , porque son esencialmente las mismas en todas partes.

Sin embargo, puede que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de manera muy diversa , como los chinos, que vendaban los pies de sus mujeres , o los de Ubangi , que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de vestir, los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de “estructuras superficiales”, porque son locales en vez de universales.

Lo mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. Ésta posee estructuras superficiales, que varían entre las distintas culturas; y estructuras profundas, que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, y las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.

La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante, a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.

Y luego de la lectura te invito a ayudarme a responder a la pregunta: ¿qué tiene que ver todo esto con nuestra vida laboral?

Por Andrés Ubierna con selecciones del artículo Filosofía Perenne de Ken Wilber.

 

EmailLinkedInDeliciousPingNewsVineStumbleUponMeneameBlipPlaxo PulseGoogle ReaderFriendFeedShare

Older posts are this way If this message doesn't go away, click anywhere on the page to continue loading posts.
Could not load more posts
Maybe Soup is currently being updated? I'll try again automatically in a few seconds...
Just a second, loading more posts...
You've reached the end.

Don't be the product, buy the product!

Schweinderl