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April 10 2012

21:55

Adorar lo que haces

karma  yogaPara transmitir la esencia espiritual de una acción, los antiguos sabios de la India solían utilizar una palabra que no tiene traducción literal. La palabra que usaban era karmayoga. Esta palabra compuesta significa algo así como “trabajo vinculado con el espíritu trascendente”. Mi inútil búsqueda de una expresión equivalente me ha llevado a acuñar una nueva palabra, workship, que significa que cuando el trabajo es realizado con espíritu de adoración, su calidad sufre una metamorfosis. El resultado es que incluso el trabajo ordinario se transforma de una simple tarea en una realidad extraordinaria.

Ilustraremos esto con el siguiente ejemplo:

A tres maestros de escuela que enseñan historia en diferentes colegios se les formula la misma pregunta: ¿cuál es su empleo actual?
El primero responde: “Pues, no hago gran cosa, solo enseño historia a los pequeños en la escuela”.
El segundo piensa con algo más de profundidad y dice: “Trabajo en la rama de la educación”.
La tercera persona dice: “Estoy moldeando el destino de este país. Enseño a los jóvenes que ellos mismos pueden ser protagonistas de la historia”.

Los tres profesores tratan con la misma realidad, a saber, la enseñanza de la historia a los pequeños. Sin embargo, el espíritu con que abordan su trabajo transforma la realidad cotidiana del mismo.

Este es el poder de transformación del espíritu de nuestro trabajo que nos conduce a la expresión adoración del trabajo. La palabra adoración significa literalmente “reverencia y respeto”. El objeto de nuestra reverencia y respeto no es un objeto, sino la expresión espiritual esencial de la entidad más alta, grande y poderosa de nuestra idea. De la misma manera, el objetivo de nuestro trabajo crece a medida que aplicamos nuestro espíritu. Comenzamos a tratar el trabajo con mayor reverencia y respeto, hasta que llegamos a un punto en que este se convierte en una expresión de nuestro espíritu. Hay algo de la perfección divina en este tipo de tarea. Es entonces cuando nuestro trabajo se convierte en adoración.

El poeta místico persa Jelaluddin Rumi expresó la experiencia de la adoración en un brillante poema:

Me siento como la tierra asombrada
por lo que el espíritu del cielo ha traído.
Aquello que sé que crece dentro de mí.

La lluvia engendra en cada molécula un misterio.

Seleccionado por Camila Ubierna de El liderazgo consciente, de Debashis Chatterjee

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March 18 2012

21:10

El estrés y la práctica de la presencia

tollePara aquellos que buscan alcanzar mayores niveles de bienestar ante las continuas situaciones estresantes que enfrentan dentro del ámbito laboral o en la vida en general, la práctica de la presencia consciente en el aquí y ahora es una de las estrategias que sugiero seguir. Y en esta línea, acceder a la sabiduría que comparte Ekhart Tolle es altamente recomendable. Mi hija preparó el siguiente material que como verás trasciende por lejos el tema del estrés y en el que encontrarás pistas valiosas para trascender la fuente de sufrimiento humano.

“El reino de la consciencia es mucho mas vasto de lo que el pensamiento puede comprender. Cuando dejas de creer en todo lo que piensas, te separas del pensamiento y ves con claridad que el pensador no eres tu”

“En el fondo, no es lo que pasa lo que te angustia, sino lo que pasa en tu cabeza”

“En el momento en el que sales del ruido del pensar, eso es meditación, y nace un estado de consciencia distinto”

“El pensamiento está ahí. No hay nada que puedas hacer con el mas que elegir no seguirlo o identificarte con él”

Para los que no escucharon hablar de él, Tolle nació como Ulrich Tolle en Alemania. No recibió una educación formal a partir de los 13 años, aunque sí recibió cursos de idiomas y otras materias. Acudió a la escuela nocturna para cumplir los requisitos de admisión para entrar en las universidades inglesas. Estudió en las Universidades de Londres y Cambridge. A los 29 años, Tolle experimentó lo que él considera una transformación espiritual que marcó el principio de su labor como consejero y maestro espiritual. Escribió libros como El silencio habla, Practicando el poder del ahora y, el último, Una nueva tierra.

Tolle afirma haber experimentado un despertar espiritual a los 29 años, después de padecer largos periodos de depresión. En su opinión, el presente es la puerta de acceso a una elevada sensación de paz. Afirma que “Ser Ahora” conlleva una consciencia que está más allá de la mente, una conciencia que ayuda a trascender el “cuerpo del dolor” que es creado por la identificación con la mente y el ego.

Aquí hay una interesante entrevista a Eckhart Tolle, vale la pena.

Por Camila y Andrés Ubierna

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March 01 2012

00:42

Mente y alma

corazonHay una espiritualidad mental y una espiritualidad del corazón, del alma.

La mental puede ser coherente, pero no consistente, linda pero no bella, informa pero no transforma, tranquiliza pero no apasiona, acomoda pero no desestructura, condiciona el alma y no la libera…

La espiritualidad mental sirve al ego, la del alma sirve a Dios y a su creación.

Puede ser lógica pero no creíble, atractiva pero nunca original, y es una espiritualidad que no tiene el poder de revolucionar nuestra existencia hacia expresiones más amorosas porque nos separa de la vida, porque no está viva y nos pone en contacto con el vacío existencial obturando nuestro viaje natural como seres divinos encarnados hoy aquí para ser expresiones de dios, hombres divinos y mujeres divinas en la tierra…

La mente es una herramienta maravillosa, pero suele articularse para atender las necesidades (o exigencias) del ego, el afuera, los requerimientos que impone la cultura, el mercado y sus manifestaciones…  Mientras vamos, sin darnos cuenta, haciendo esto, la mente y el ego (nuestra identidad mental) terminan adueñandose de nuestras vidas, y poco a poco perdemos así nuestra conexión esencial, las ganas, la vitalidad, la orientación y sentido existencial, nos enfermamos y enfermamos la tierra con muerte, corrupción, explotación, porque negamos la vida.

Al menos en mí caso, en esta etapa de mi viaje, la tarea actual consiste en retomar la conexión con mi alma (mi identidad esencial), permitir que poco a poco se exprese con un mayor caudal en mi vida, y ubicar a la mente en su rol instrumental, un proceso que experimento con intenso dolor y con intenso amor.

La espiritualidad mental es una pseudo espiritualidad vacía de amor, de acción, de vida… ¿cuál es tu espiritualidad, la mental o la que brota de tu propia alma?

Por Andrés Ubierna

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February 17 2012

15:15

Amar hasta morir y así crecer, vivir

Y deberás plantar
y ver así a la flor nacer
y deberás crear
si quieres ver a tu tierra en paz
el sol empuja con su luz
el cielo brilla renovando la vida
y deberás amar
amar, amar hasta morir
y deberás crecer
sabiendo reír y llorar
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
de tí saldrá la luz
tan sólo así serás feliz
y deberás luchar
si quieres descubrir la fe
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
este agua lleva en sí
la fuerza del fuego
la voz que responde por tí
por mí…
y esto será siempre así
quedándote o yéndote.

De Luis Alberto Spinetta, publicado a partir de la propuesta de Roberto Oscar Sanchez.

 

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February 09 2012

21:13

February 03 2012

22:40

Ante la crítica y el conflicto, no necesitas defensa

budas¿Es posible escuchar críticas, incluso ser insultado, y encontrar aceptación profunda en cualquier respuesta que surge en el momento, basado en el inquebrantable conocimiento de que esto que tú eres, realmente, no necesita defensa?

A continuación, siendo radicalmente abierto, ¿es posible encontrar una semilla de verdad en lo que están diciendo, incluso si el resultado es la humillación momentánea y la destrucción de la imagen que uno pensaba que era?

Esto no significa convertirse en pasivo y débil. Todo lo contrario. Tú terminas con tu identidad como “víctima” o “herido”, y dejas de ver al otro como enemigo para devenir abierto y amplio, con una capacidad infinita para la vida entera, para todo pensamiento y sensación y sentimiento. Y ahí, en medio del conflicto, descubres el lugar donde el conflicto deja de serlo en absoluto y despiertas a un amor más allá de la razón.

Sí, toda relación es una invitación a dejarse ir [y traernos a la vida amorosa desde un nivel más profundo]. Tu madre, tu padre, tus amigos, tus amantes, tus compañeros de trabajo, todos los que encuentras son aquí tus gurúes definitivos, tus maestros últimos. Escúchalos [y te esucharás a ti mismo].

 

De Jeff Foster, encontrado en Furia del Lago por Andrés Ubierna

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December 28 2011

21:11

La muerte ilumina la vida

Tenemos una inmensidad de regalos que la vida nos da en cada momento que la mayoría no reconoce, no valora, ni agradece, sino que los vive en transparencia, sin consciencia.  Y lamentablemente muchos aprendemos de manera arrolladora lo importante de estas cosas cuando la vida nos pone en situaciones donde perdemos algunas de ellas, incluso las simples, pequeñas. Aprendemos a valorar el vivir sin dolor de muelas, cuando nos duele una muela, aprendemos a apreciar lo importante que es abrir el grifo y tener agua, cuando no tenemos agua, aprendemos a agradecer lo que significa para nosotros tener una cama cómoda para dormir, cuando dormimos sobre el suelo…

En síntesis: aprendemos sobre la preciosidad de la vida cuando nos percatamos de la impermanencia de la vida, aprendemos a vivir cuando aprendemos a morir.

Para invitarlos a reflexionar sobre esta idea, les dejo el video TED con la historia de Ric Elias, “quien tenía un asiento en primera fila del vuelo 1549 del avión que tuvo que aterrizar de manera forzosa sobre el río Hudson en Nueva York en enero de 2009. ¿Qué pasó por su corazón mientras el avión caía?”

Por Andrés Ubierna

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December 04 2011

21:11

Humillación, angustia y humildad

blueEl problema de la angustia humana no es otra cosa que el problema de la humillación. Curar la angustia es liberarse de toda posibilidad de humillación… ¿cuándo…? ¿cuando me siento humillado? ¿cuando me siento impotente? No, eso no es suficiente.

La humillación proviene del hecho de que trato en vano de no ver mi verdadera impotencia. No es la impotencia misma lo que causa mi humillación, sino el impacto que experimenta mi pretensión de omnipotencia cuando choca con lo que trae el mundo exterior.

No me siento humillado porque el mundo exterior me niega, sino porque no puedo anular esa negación. La verdadera causa de mi angustia no está en el mundo exterior, sino en la pretensión que lanzo sobre el mundo exterior y que choca contra la pared que me presenta la vida.

Cuando deje de pretender, nada volverá a herirme nuevamente.

Mi humillación-angustia revela la herida de un conflicto interior entre mi tendencia a verme todopoderoso y mi tendencia a reconocer los hechos concretos que me presenta la vida en los cuales mi omnipotencia es negada.

Siento angustia y humillación cuando estoy partido entre mi pretención subjetiva y el reconocimiento de mi situación en el Universo.

En nuestro deseo de escapar de la angustia, buscamos doctrinas de salvación, buscamos un maestro. Pero el maestro no está muy lejo, está ante nuestros ojos y ofrece constantemente su enseñanza cruda en nuestra vida cotidiana.

La evidencia de nuestra salvación está ante nuestros ojos, la evidencia de nuestra no-omnipotencia, de que nuestra pretensión es radicalmente absurda, imposible, ilusoria; la evidencia de que no hay nada que temer por esperanzas que no tienen realidad, de que estamos y siempre hemos estado sobre el suelo de modo que no hay caída posible, de que el vértigo no tiene razón de existir…

Si me siento humillado es porque mis automatismos imaginativos han neutralizado la visión de la evidencia ocultándola en la oscuridad. No me beneficio de la sana enseñanza que constantemente me está siendo ofrecida porque la niego y me empeño habilidosamente en eludir la experiencia de la humillación.

Si surge alguna circunstancia humillante, ofreciéndome una maravillosa oportunidad de iniciación, inmediatamente alguna parte mía se esfuerza por conjurar lo que se me presenta… y hace todo lo que pueda para restituirme al estado habitual de satisfecha arrogancia en el cual encuentro un respiro transitorio pero también la certeza de futuras angustias.

Constantemente me defiendo contra aquello que me ofrece la salvación, lucho denodadamente por defender la fuente de mi infelicidad.

Y así voy creyendo ilusoriamente que asciendo… desoyendo el llamado de la vida total que me canta desde abajo, desde el suelo de esta Tierra, invitándome a besar lo pequeño, a la humildad… y cantando sin rendir su voz me muestra que aquí, en lo imperfecto, se encuentra la divinidad.

Por Andrés Ubierna con selecciones de La doctrina suprema, el Zen y la psicología de la transformación, de Hubert Benoit

 

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December 01 2011

21:11

Una aventura se reunió con mi sueño

despertarenlatierraMe encantaría ser sabio, ese es mi sueño, pero no lo soy.

Sin embargo este libro sí lo es.

Lo fui leyendo mientras lo escribía y lo sigo leyendo una vez terminado, sólo para corroborar que no soy yo quien lo escribió, sino el libro quien me escribió a mi.

Escrito en forma de novela y en primera persona, tiene la particularidad de transcurrir en tiempo presente. Esto quiere decir que tanto el personaje, como el lector y yo, nos vamos enterando a la vez de lo que sucede.

¿Cómo ocurrió esto? Muy simple; la imaginación me iba presentando imágenes, y yo simplemente las seguía y las volvía palabras… Y entonces, el libro se valió de mi ausencia para presentarse y escribirse. Sólo necesitaba que yo, ese yo que pretende agarrarlo todo, se corriera.

Por lo tanto, me es evidente aclarar, que yo no soy su autor, sino su cómplice. Su testigo. Un privilegiado co-autor con la vida, Dios o quien prefieras.

¿Qué me puedo acreditar, entonces, como autor? La búsqueda. La búsqueda incesante una vez aceptado mi olvido, y la valentía para encontrarme con respuestas que nada hicieron por halagarme.

Y sin embargo, ¿Podría asegurar que estas dos virtudes me pertenecen? O bien ¿Qué cualquier virtud nos pertenece?

Lo cierto es que cuando chico, la vida y yo éramos lo mismo. No había necesidad de buscarla por estar en ella.

Me críe a metros de altura arriba de los árboles (donde tenía mi casita), y mi confianza con la naturaleza era tal que nos con-fundíamos.

Nada era bueno o malo, lindo o feo… era.

En el camino fui incorporando conceptos sobre las nuevas leyes que debía aprender, de una u otra forma, para pertenecer y desenvolverme en un planeta llamado tierra, donde, básicamente, debía ser aceptado.

Poco a poco las leyes terrenales fueron encallando a las leyes divinas, y aquel recuerdo se presentaba cada tanto vestido de añoranza y me invitaba a través de un libro, una conversación o un hecho inesperado, a devolverme al paraíso.

Con el tiempo, esa añoranza fue quedando atrás para verse proyectada a través de sueños , y entonces decidí, sin reflexionar al respecto, que seguir el camino de los sueños era seguir el camino de regreso , y que la añoranza no era más que el mensajero que había encontrado el paraíso para recordarse a si mismo.

Y entonces, al igual que un equilibrista que no pertenece a ningún mundo, y sin embargo está tan cerca de ambos, llegué al destino para abrazarme con el “éxito” y conquistar aquello que se suponía, era el destino final.

Sin embargo, lentamente, el éxito se disfrazó de vértigo y el vértigo de vacío. Aquello que estaba afuera no lograba reemplazar a esto que ya no estaba… Y entonces, la ausencia del paraíso convocó nuevamente a la añoranza y la añoranza recordó que había olvidado mi sueño.

Y así, sumergido en una búsqueda tan apasionante como torpe, me entregué decididamente a mis preguntas ancestrales, porque intuía, de algún modo, que prometían una respuesta: ¿Quién soy? ¿Qué hago aquí? ¿Qué es esto de estar vivos? ¿Y Dios? ¿Y la muerte? ¿Y la vida?…..

Los años pasaron y algunas respuestas se fueron encontrando con sus preguntas y nuevas preguntas salieron en busca de sus respuestas. El desconcierto y la claridad pasaron a ser huéspedes habituales, y mi aceptación por ambos una grata sorpresa.

Entre medio: la ira, los miedos, la incertidumbre, el amor, los encuentros místicos, los desencuentros económicos, la ira, los miedos, la incertidumbre, el amor…

Entre medio… yo, sentado frente a mi hija, en un cuarto iluminado por su presencia, y dejándome decidir entre escribir mi primer libro o conseguir dinero para mañana. Hasta que, en continuado con una conversación que disfrutaba de sus silencios, tomé el bolígrafo y el cuaderno, crucé naturalmente mis piernas, y conservando el tono intimista empecé a escribirle en voz alta una aventura, que hasta ese momento desconocía, pero que luego reconocería y cambiaría mi vida.

Una aventura que se reunió con mi sueño.

Un sueño, que decidió contarse así…

Prólogo del libro de Jorge Schubert, Despertar en la Tierra, seleccionado por Andrés ubierna

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August 14 2011

22:11

Trabajo y realización espiritual

Según Maslow, en la cúspide de su modelo jerárquico de necesidades se encuentra el anhelo profundo de trascendencia. Si llamamos espiritual a toda actividad en la cual nos relacionamos con lo trascendente, entonces podemos convenir en que la necesidad suprema de todos los seres humanos es la realización espiritual.

Muchos comienzan a plantearse seriamente la relación con lo tascendente cuando experimentan golpes duros que llevan a concientizar la necesidad de relacionarse con lo epiritual, lo eterno, lo perenne.

Si pasamos más de la mitad de nuestra vida adulta en el trabajo, ¿por qué entonces no considerar al ámbito laboral como un campo maravilloso de práctica y desarrollo espiritual?

Sin entrar ahora a reflexionar sobre el impacto de la realización espiritual en la efectividad organizacional, te propongo una serie de lecturas que forman parte de un diálogo entre Ken Wilber y Terry Killan sobre la Filosofía Perenne que me envió hace unos días una amiga que está atravesado el dolor por la muerte de su hijo. Aquí va la primera parte:

La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante, a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.

La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparte la mayoría de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se le denomina “perenne” o “universal” , porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Lo mismo la encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, como en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hall e mos , presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.

Para nosotros, los seres humanos contemporáneos, que somos prácticamente incapaces de ponernos de acuerdo en nada, esto es algo que se nos hace difícil de creer. Como lo resumió Alan Watts: “Apenas somos conscientes de la extraordinaria singularidad de nuestra propia postura, de modo que nos resulta muy difícil de admitir el hecho evidente de que haya existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, sostenido por muchos (hombres y mujeres) , quienes han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente la s mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, y desde Nuevo México, en el Lejano Oeste , hasta Japón , en el Lejano Oriente”.

Esto es realmente muy notable. Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas verdades profundas referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente . Esta es una forma de describir la Philosophia Perennis .

Estructuras Profundas y Superficiales

TKW (Terry Killam Wilber): Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero , en la actualidad, se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. Desde este punto de vista , no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?

KW (Ken Wilber): Hay mucha verdad en ello. Existe, sin duda, una diversidad de culturas que poseen un “conocimiento local” diferente , y la investigación de esas diferencias constituye una actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.

Además de las diferencias culturales evidentes, como el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo human o tiene, por ejemplo , doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de Nueva York como de Mozambique, y tanto hoy en día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina “estructuras profundas” , porque son esencialmente las mismas en todas partes.

Sin embargo, puede que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de manera muy diversa , como los chinos, que vendaban los pies de sus mujeres , o los de Ubangi , que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de vestir, los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de “estructuras superficiales”, porque son locales en vez de universales.

Lo mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. Ésta posee estructuras superficiales, que varían entre las distintas culturas; y estructuras profundas, que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, y las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.

La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante, a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.

Y luego de la lectura te invito a ayudarme a responder a la pregunta: ¿qué tiene que ver todo esto con nuestra vida laboral?

Por Andrés Ubierna con selecciones del artículo Filosofía Perenne de Ken Wilber.

 

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July 20 2011

22:11

Esa niña sonrojada, tensa y con el pecho oprimido

karinaSegún las investigaciones que Daniel Goleman hizo sobre 181 modelos de destrezas utilizados en diversas organizaciones, las dos terceras partes de las competencias consideradas claves para un liderazgo efectivo implicaban habilidades netamente emocionales.

Esta necesidad no se limita al liderazgo ni a las organizaciones, porque la emoción es un fenómeno que ocurre en las personas donde quiera que estén y sea lo que sea que hagan. No podemos separarnos de nuestras emociones, hacerlo es separarnos de la vida.

En simultáneo la educación y el desarrollo de estas habilidades es escaso o nulo en la gran mayoría de las personas.

La combinación de estos dos factores: una altísima criticidad de competencias emocionales y la paupérrima educación emocional, es un camino directo al desastre.

¿Qué estamos haciendo con este desafío y en especial con los niños y su educación emocional?

Hace pocos días me “reencontré” con Carina Tacconi, y luego comencé a explorar sobre su trabajo en la Educación del Ser. Me inspiró (y me llegó al alma), y decidí comenzar a compartir en este espacio algunos de sus pensamientos y sentimientos sobre este tema que se reflejan en su vida y en sus escritos. Aquí va el primero, para que lo leas y sientas y dejes luego tus comentarios:

Educar la emoción, la educación que nos falta.
Una carencia formativa que padecemos todos y que sufren los niños.

Sonrojada, tensa y con el pecho oprimido intentaba
escuchar lo que la maestra quería explicarle.
Era tan gigantesca la inseguridad, la vergüenza,
el miedo que no podía dejar entrar ni una palabra.
Inmóvil empezó a transpirar y temblar, la panza
le dolía mucho, no podía hacer nada con esa
fuerza arrolladora que explotaba en su interior.
Acorralada por lo que sentía y temerosa por
el enojo de la maestra frente a lo que a ella
le pasaba, Clara una niña soñadora, sensible
y creativa, quebró en un llanto desesperado.
Todos la miraban…nadie la comprendía o si pero nadie hablaba.
En ese momento escucho una voz que le preguntó:
“¿se puede saber por qué lloras?… en la escuela no se llora.”

Esta historia puede ser la historia de muchos de nosotros, recuerdos intensos o frágiles nos traen a la memoria aquellos momentos en los que alguien nos enseño a reprimir nuestra emoción, a no escucharla, a silenciarla o anestesiarla. Crecimos creyendo que lo mejor que podíamos hacer con lo que sentíamos era taparlo, retraerlo, oprimirlo, callarlo o disfrazarlo.

El sistema educativo sabe guiarnos en el proceso de aprendizaje que nos lleva a  conquistar nuevas habilidades y destrezas físicas, sociales, intelectuales, tecnológicas pero ignora o desoye la necesidad de educar al cuerpo emocional.

La educación emocional es una deuda pendiente en los colegios y en la sociedad.
Podemos pensar, podemos hacer pero no sabemos que hacer ni como integrar la energía emocional y usarla en beneficio de nosotros mismos y de la humanidad.

De esta ignorancia participa toda la sociedad pero a  la escuela como agente  formativo este vacío  se le hace más evidente.

Sabemos poco sobre la emoción, nos guste o no,  toca reconocer que somos analfabetos emocionales, no fuimos educados emocionalmente y los tiempos que corren nos muestran esta realidad cruda e intensamente. Ataques de ira, tristeza, pánico, encierro, rebeldía, apatía, depresión son solo señales de un corazón abandonado, sin guía, sin cause.

La ignorancia emocional unida a la sobreestimación de las habilidades intelectuales hace que a la emoción se la desoiga, se la reprima, se la critique, con mucha suerte se la deje salir para después terminar con un “no pasa nada”  y a seguir al ruedo.

Pero lo cierto es que pasa, y pasa muy hondo profundo y fuerte y los costos de estos mecanismos hoy más temprano que nunca se empiezan a ver.

Nos toca a nosotros, padres y educadores,  tomar la iniciativa, puesto que la emoción es sobre todo energía vital que nos impulsa a vivir, crear, cuidar y manifestar lo que esencialmente somos.

No hay escuelas y a veces tampoco hogares que sepan educar al cuerpo emocional, un aspecto central de todo ser humano.

Yo fui una de esos tantos niños que sentí que en la escuela no podía Ser. La curiosidad, el impulso vital hacia lo que me gustaba y motivaba era desoído, las injusticias sostenidas por los adultos, el maltrato, la falta de escucha, de libertad para expresarme y manifestar mis talentos, mi modo personal de aprender y mi creatividad no tuvo espacio ni lugar y con esto mi esencia se fue debilitando y rindiendo. Apareció la apatía, la desmotivación y un enojo profundo con el afuera que por un tiempo se tradujo en encierro y rebeldía. El mismo enojo fue el que con su sabiduría me fue regresando a casa, el mensaje más profundo que provenía de él me hizo recuperar la conexión con mi esencia, con mi verdadero yo y de a poco fueron aflorando mis dones y el conocimiento intuitivo que de ese espacio brotaba con una certeza pocas veces vivida.

Se que mi historia es la de muchos que hoy en mi tarea cotidiana acompaño a regresar a casa a niños y grandes por eso también se que es posible cambiar esta realidad y que no es muy difícil hacerlo si hay apertura, sensibilidad y amor.

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July 13 2011

22:11

Trabajas para ser infeliz o para desarrollar tu sabiduría

“En tono dramático, Don Juan aseveró que el bienestar era una condición que debía cultivarse, una condición con la que uno tenía que familiarizarse para buscarla.

- Tu no sabes lo que es el bienestar porque nunca lo has sentido – dijo. Yo no estuve de acuerdo. Pero él siguió argumentando que el bienestar era un logro que debía buscarse deliberadamente. Dijo que lo único que yo sabía buscar era un sentimiento de desorientación, malestar y confusión.

Rió con burla y me aseguró que, para lograr la hazaña de sentirme desdichado, yo debía trabajar en forma muy intensa, y que era absurdo el que nunca me hubiera dado cuenta de que lo mismo podía trabajar para sentirme completo y fuerte.

- El chiste está en lo que uno recalca – dijo – . O nos hacemos infelices o nos hacemos sabios. La cantidad de trabajo es la misma.

Selección de Andrés Ubierna, del libro Carlos Castaneda Entre Comillas, por Gabriel Jaime Rivera |

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July 06 2011

22:11

La conectividad ¿puede conducir a la compasión y la dicha?

En nuestro mundo hiperconectado podemos saber cualquier cosa, en cualquier momento. Y esta iluminación masiva, nos dice el académico budista Bob Thurman, es un posible primer paso hacia la naturaleza de la compasión.

Robert A.F. Thurman, amigo personal del Dalai Lama por más de 40 años, fue el primer norteamericano en ser ordenado como monje tibetano.

Verlo y escuchar sus ideas en este breve video de su charla en TED, me pareció una interesante forma de invitarte a seguir la semana con un toque de epiritualidad para sumergirnos en el trabajo y demás asuntos del mundo. [Podés verlo subtitulado en español] ¡Me encantaría recibir tus comentarios!!

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June 16 2011

22:10

Saludar… una práctica esencial

Entre las tribus del norte de KwaZulu-Natal, en Sudafrica, el saludo más común, equivalente a nuestro “hola”, es la expresión Sawi Bona, que significa literalmente “te veo”. Los miembros de la tribu responden diciendo Sikkhona, “estoy aquí”. El orden en el que se expresan estas palabras es importante: mientras no me digas que me viste, no existo. Como si al reconocerme con tu lenguaje me dieras existencia en tu mundo. Interesante…

Este sentido, implícito en el idioma, forma parte del espíritu del Wbuntu, una actitud mental prevaleciente entre los nativos africanos que viven al sur del Sahara. La palabra wbuntu surge de un dicho popular: Umuntu ngumuntu nagabantu, que en zulú significa “Una persona es una persona a causa de los demás”. Quien se educa con esta perspectiva, basa su identidad en el hecho de ser visto, de que los demás lo respeten y lo reconozcan.

La ética wbuntu a menudo choca con las costumbres en las empresas. En una oficina es habitual cruzarse con alguien en algún pasillo y no saludarlo. En la ética wbuntu esto es tan grave como un insulto, pues implica el no reconocimiento de la existencia de esa persona. La palabra clave es reconocimiento.

Entonces te invito a que hoy pongas un poco más de Wbuntu en tu trabajo y en tu vida, y que me cuentes qué consecuencias tuvo aceptar esta invitación.

Por Pablo Staffolani | Fuente consultada: La quinta disciplina en la práctica, Peter Senge.

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June 02 2011

22:10

La práctica de la compasión en las empresas

Desde la práctica budista encontramos términos como Visión de Futuro Justo, o Conducta Justa. Estas están ligadas íntimamente con las causas justas y las intenciones. Y toda causa justa con una noble intención nos aproxima a la compasión.

“Si quieres hacer feliz a otro sé compasivo y si quieres ser feliz practica la compasión” dice el Dalai Lama. Pero, ¿son compatibles estas prácticas en las empresas? ¿Puede sostenerse esta mirada con los intereses de los stakeholders?

Te invito a ver este video de la práctica de la compasión en una compañía como Google (puedes elegir los subtítulos en español).

Por mi parte, cuando vi el video recordé una  parábola atribuida al Buda.

Hay tres grupos de personas -o empresas- en este mundo, las ciegas, las tuertas y las que ven con dos ojos.

Las empresas o personas ciegas son las que no tienen la visión que conduce a la adquisición de riqueza o al incremento de la riqueza ya ganada. Más aún no tienen la visión que les permite saber qué actos conducen a resultados positivos y cuáles no.

Por su parte quienes tienen la visión de sólo obtener riqueza son las personas o empresas tuertas, pero por lo demás son iguales a las ciegas.

Las empresas y personas que ven con dos ojos tienen la visión para ganar riqueza y capitalizarla, pero también tienen una perspectiva que les permite elegir los medios justos, saber qué actos la conducen a resultados positivos por medios honorables y los que no lo hacen.

Los ciegos son perseguidos por la desgracia, no tienen riqueza y no realizan un buen trabajo. En este caso la mortalidad de estas empresas es alta. En las empresas o personas tuertas, como su fin es únicamente lucrativo, no les importa los medios para conseguir esas ganancias. Los valores y visión son cortoplacistas y son menos exitosas que las empresas excelentes que perduran.

Las empresas y las personas que funcionan con los dos ojos son las sobresalientes. Tienen una Visión de futuro justa y Conductas Justas… y logran resultados sobresalientes que sostienen en el tiempo.

Por Víctor Raiban

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June 01 2011

22:10

La efectividad de la espiritualidad

¿Qué tiene que ver la espiritualidad con el trabajo? ¿Existe alguna relación entre espiritualidad y desempeño? ¿Por qué la espiritualidad está “sonando” cada vez más dentro de las empresas?

Por Andrés Ubierna

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May 19 2011

22:30

Persevera, no te detengas

Sobre la Resiliencia... La vida nos golpea a todos. Es parte de este viaje que cada uno de nosotros emprende al nacer. No podemos optar por no recibir "cachetazos", pero podemos elegir qué hacer con ellos.

May 17 2011

22:30

May 16 2011

22:30

May 11 2011

22:30
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