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July 10 2012

20:11

El ejercicio consciente del poder

nuke“Las mentes independientes deben acostumbrase a comportarse como mentes interdependientes por medio de intercambio de conocimientos, donde cada uno actúa en forma independiente con sus elecciones personales pero integrándose responsablemente como miembro de un sistema coherente en base a elecciones colectivas.” Afirma José Luis Roces en su libro Valor Perdurable, y continúa:

“Esta comprensión es la base del ejercicio de responsabilidad por logros específicos que en el lenguaje del management moderno se denomina “accountability”.

De fallar el accountability el proceso de afiliación no será posible y el sistema se presentará como incoherente o desarticulado, privilegiando comportamientos individuales incompatibles con el funcionamiento holístico del sistema.

El proceso de decisión o de conducción o de liderazgo explica la necesaria personalización de ciertos roles jerárquicos en la estructura organizativa del sistema a los que se les otrorga la facultad de decidir por encima de los intereses de las partes.

Todos los sistemas son jerárquicos. Como dice Wilber “no hay forma de evitar la jerarquía”.

Nuestra metáfora de asimilar la empresa con un organismo nos permite ser muy firmes y claros en la importancia de la jerarquía en la empresa dentro del sistema.

Toda jerarquía natural es un orden de totalidad creciente (átomos-células-organismos).

El sistema empresa reconoce este isomorfismo asignando roles de autoridad crecientes: encargados-jefes-gerentes-directores. De no hacerlo o no ejercerlo adecuadamente el sistema actuará en forma deficiente.

Comprender la necesidad de los roles de autoridad no exime de ahondar en los comportamientos de las personas que en ejercicio de la autoridad caen en la deficiencia patológica de dominio”.

Como dice Goleman, Boyatzis y McKee en su libro El Líder Resonante crea más “la tarea fundamental del líder es despertar los sentimientos positivos de sus subordinados y ello ocurre cuando un líder produce resonancia, es decir, el clima emocional positivo indispensable para movilizar lo mejor del ser humano”.

Para concluir, no sería natural evitar el poder jerárquico en los sistemas, el tema es como lo ejercemos para afilar a los ejecutivos y que el sistema se comporte con virtuosismo. Y es aquí donde la consciencia humana juega su partido fundamental dentro del ámbito empresario.

Sin responsabilidad no hay liderazgo y sin consciencia el ejercicio del liderazgo y del poder se vuelve patológico y su toxicidad termina erosionando la infraestructura humana y de efectividad en la que se sostiene toda organización productiva.

Tal como resalta Andrés Ubierna:

“La consciencia humana juega su partido fundamental en todos los ámbitos de la vida y en particular cuando nos referimos a personas que ostentan el poder. Cuando, sin embargo, estas personas llegan a posiciones de poder dentro del ámbito organizacional a partir de opiniones construidas sólo por los resultados que fueron capaces de generar y por su habilidad de relacionamiento con los tomadores de decisión, todos se verán perjudicados. La consciencia que se refleja en un comportamiento virtuoso no debe quedar lamentablemente abandonada. No desmerezco el valor de los resultados ni de las relaciones, al contrario, los considero claves, pero  llamo la atención para que asumamos que estos dos aspectos no son suficientes para conducir o liderar un sistema de manera sostenible hacia niveles más altos de abundancia y humanidad.

Siguiendo las palabras de Peter Senge escritas en el prólogo del libro Liderazgo Consciente de Chatterjee:

“Si una persona llega a ocupar un cargo de autoridad que excede sus virtudes, todos sufrirán”, escribió Huang-ti, hace 2.500 años [...] y el cultivo de la virtud proviene del desarrollo de la consciencia [...]

La interiorización de estas virtudes no proviene del “de afuera hacia dentro” que nos han enseñado como códigos morales que debemos seguir ciegamente. Se trata de virtudes que vivimos y seguimos naturalmente a medida que nuestra conciencia se despliega [...]“

Por Víctor Raiban

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April 10 2012

21:55

Adorar lo que haces

karma  yogaPara transmitir la esencia espiritual de una acción, los antiguos sabios de la India solían utilizar una palabra que no tiene traducción literal. La palabra que usaban era karmayoga. Esta palabra compuesta significa algo así como “trabajo vinculado con el espíritu trascendente”. Mi inútil búsqueda de una expresión equivalente me ha llevado a acuñar una nueva palabra, workship, que significa que cuando el trabajo es realizado con espíritu de adoración, su calidad sufre una metamorfosis. El resultado es que incluso el trabajo ordinario se transforma de una simple tarea en una realidad extraordinaria.

Ilustraremos esto con el siguiente ejemplo:

A tres maestros de escuela que enseñan historia en diferentes colegios se les formula la misma pregunta: ¿cuál es su empleo actual?
El primero responde: “Pues, no hago gran cosa, solo enseño historia a los pequeños en la escuela”.
El segundo piensa con algo más de profundidad y dice: “Trabajo en la rama de la educación”.
La tercera persona dice: “Estoy moldeando el destino de este país. Enseño a los jóvenes que ellos mismos pueden ser protagonistas de la historia”.

Los tres profesores tratan con la misma realidad, a saber, la enseñanza de la historia a los pequeños. Sin embargo, el espíritu con que abordan su trabajo transforma la realidad cotidiana del mismo.

Este es el poder de transformación del espíritu de nuestro trabajo que nos conduce a la expresión adoración del trabajo. La palabra adoración significa literalmente “reverencia y respeto”. El objeto de nuestra reverencia y respeto no es un objeto, sino la expresión espiritual esencial de la entidad más alta, grande y poderosa de nuestra idea. De la misma manera, el objetivo de nuestro trabajo crece a medida que aplicamos nuestro espíritu. Comenzamos a tratar el trabajo con mayor reverencia y respeto, hasta que llegamos a un punto en que este se convierte en una expresión de nuestro espíritu. Hay algo de la perfección divina en este tipo de tarea. Es entonces cuando nuestro trabajo se convierte en adoración.

El poeta místico persa Jelaluddin Rumi expresó la experiencia de la adoración en un brillante poema:

Me siento como la tierra asombrada
por lo que el espíritu del cielo ha traído.
Aquello que sé que crece dentro de mí.

La lluvia engendra en cada molécula un misterio.

Seleccionado por Camila Ubierna de El liderazgo consciente, de Debashis Chatterjee

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December 05 2011

21:11

Héroes de sillón

En el mundo frío y calculador de los negocios, la idea de heroísmo puede parecer mas bien fuera de lugar. Sin embargo, no podemos ignorar que todas las grandes iniciativas empresariales pueden perfectamente calificarse de hechos heroicos.

¿Cuál es, entonces la fuente del poder del héroe? De hecho, los héroes trascienden las limitaciones del intelecto para alcanzar el poder de la naturaleza del cual nos separa nuestra mente. El poder del liderazgo heroico no puede ser entendido por el solo intelecto, tiene que ser sentido.

En palabras de Gandhi: “Sé que, a la larga, el hombre se guía no por el intelecto sino por el corazón. El corazón acepta una conclusión para la cual el intelecto posteriormente encuentra un razonamiento”. El liderazgo empresarial que aspira al heroísmo a veces debe suspender los cálculos del intelecto y dejarse guiar por las convicciones del corazón.

La sugerencia que Campbell da al futuro héroe es: “Sitúate en una posición desde donde evocar tu naturaleza superior”. ¿Y cómo se coloca uno en contacto con su propia naturaleza superior? Mediante un viaje de transformación de la conciencia. La siguiente pregunta que haríamos es: ¿Cómo emprender ese viaje de transformación? Campbell responde: “Mediante pruebas o ciertas revelaciones iluminadoras… así los héroes penetran en regiones donde nadie ha entrado antes”.

La conciencia, entonces, es la frontera que separa lo mediocre de lo heroico. Esta conciencia es la entrada a nuestro propio misterio y el pasaporte a nuestra posibilidad esencial.

El heroísmo es una posibilidad muy humana… De hecho, todos aspiramos a ser héroes. Proyectamos nuestra búsqueda de heroísmo en nuestras estrellas de los deportes y el cine. Al hacer esto, nos ahorramos pasar la prueba que nuestros héroes viven en la acción… Por lo tanto, la mayoría de nosotros nos sentimos cómodos siendo héroes de sillón.

Reconocer la humanidad del héroe, así como esa parte de grandeza potencial que todos tenemos dentro, es clave para que vos, yo y todos comencemos a escuchar el llamado a plasmar el heroísmo en actos concretos y caminar la senda del héroe…

Estos son algunos de los párrafos que subrayé en el Cap 2, del libro Leading Consciously: A Pilgrimage Toward Self-Mastery, de Debashis Chatterjee.

Si querés profundizar sobre Campbell y sus hallazgos vinculados a la metáfora heroica en los mitos a la que llamó, el camino del héroe, te sugiero la lectura de su libro El heroe de las mil caras : psicoanalisis del mito. Imperdible…

Por Andrés Ubierna

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May 17 2011

22:30

March 22 2011

22:30

Coraje y liderazgo

Si consideramos que todas las grandes iniciativas empresariales pueden considerarse hechos heroicos, entonces vale dedicar algunas palabras a la valentía o el coraje, una de las cualidades necesarias para no rendir nuestros valores ante los embates de las circunstancias.

Se necesita coraje para actuar en coherencia con aquello que creemos y decimos que vale la pena, para no dejar que el miedo se apodere de nuestros sueños ni de nuestra alma, y para atravesar la adversidad. No concibo el liderazgo sin coraje.

En el libro One: The Art and Practice of Conscious Leadership, Lance Secretan, expresa estas ideas a las que les sumé algunas palabras:

Requiere coraje tomar acción basándonos en una idea o concepto que parece no encajar en la visión actual del mundo, o en el consenso colectivo. Requiere coraje aceptar las ideas, cosas y personas con las que estamos en desacuerdo o que desafían nuestros egos. Requiere coraje decir “no puedo”, “no se”, “no quiero”.

Necesitamos coraje para ser quienes queremos ser y decir lo que pensamos con respeto, y simultáneamente estar abiertos a posibilidades e ideas distintas a las que nos apasionan. Necesitamos coraje para introducir una nueva práctica en nuestro equipo, o para pararnos frente al board de directores y decir (como lo hizo uno de mis clientes): “Se que quieren que alcance estos resultados para el próximo trimestre, pero, honestamente, no voy a hacerlo porque implicaría lastimar a la gente, y como lo expresan nuestros valores centrales con los que estoy comprometido, si tenemos que elegir, primero debemos honrar la humanidad y luego los resultados. Así que, les pido por favor que me den más tiempo” (lo cuál fue aceptado por el directorio).

Según Aristóteles, el coraje es la primera de las cualidades humanas porque es la cualidad que garantiza a todas las demás.

Como generalmente asociamos valentía o coraje con valor en combate o situaciones semejantes, no solemos reconocer fácilmente las formás más sutiles y profundas del coraje, no el coraje que surge de no ser capaz de mantenerse centrado cuando arrecia el enojo de no controlar la lengua diciendo cualquier cosa de cualquier manera, o el que deriva de la necesidad egoica de demostrar ante los otros nuestra fuerza y salir “victoriosos” de cualquier contienda, sino el coraje que nos permite ser francos y coherentes, revelar o exponer nuestra vulnerabilidad, o admitir nuestros errores, o presentar una idea nueva que pueda hacernos quedar en ridículo, o simplemente pedir perdón o asumir responsabilidad.

Sin coraje,  ¿qué posibilidades de mejorar podríamos explorar?

¿A vos qué te parece?

Por Andrés Ubierna

December 26 2010

22:30

Sobre conciencia, heroismo y liderazgo

En el mundo frío y calculador de los negocios, la idea de heroísmo puede parecer mas bien fuera de lugar. Sin embargo, no podemos ignorar que todas las grandes iniciativas empresariales pueden perfectamente calificarse de hechos heroicos.

¿Cuál es, entonces la fuente del poder del héroe? De hecho, los héroes trascienden las limitaciones del intelecto para alcanzar el poder de la naturaleza del cual nos separa nuestra mente. El poder del liderazgo heroico no puede ser entendido por el solo intelecto, tiene que ser sentido.

En palabras de Gandhi: “Sé que, a la larga, el hombre se guía no por el intelecto sino por el corazón. El corazón acepta una conclusión para la cual el intelecto posteriormente encuentra un razonamiento”. El liderazgo empresarial que aspira al heroísmo a veces debe suspender los cálculos del intelecto y dejarse guiar por las convicciones del corazón.

La sugerencia que Campbell da al futuro héroe es: “Sitúate en una posición desde donde evocar tu naturaleza superior”. ¿Y cómo se coloca uno en contacto con su propia naturaleza superior? Mediante un viaje de transformación de la conciencia. La siguiente pregunta que haríamos es: ¿Cómo emprender ese viaje de transformación? Campbell responde: “Mediante pruebas o ciertas revelaciones iluminadoras… así los héroes penetran en regiones donde nadie ha entrado antes”.

La conciencia, entonces, es la frontera que separa lo mediocre de lo heroico. Esta conciencia es la entrada a nuestro propio misterio y el pasaporte a nuestra posibilidad esencial.

El heroísmo es una posibilidad muy humana… De hecho, todos aspiramos a ser héroes. Proyectamos nuestra búsqueda de heroísmo en nuestras estrellas de los deportes y el cine. Al hacer esto, nos ahorramos pasar la prueba que nuestros héroes viven en la acción… Por lo tanto, la mayoría de nosotros nos sentimos cómodos siendo héroes de sillón.

Reconocer la humanidad del héroe, así como esa parte de grandeza potencial que todos tenemos dentro, es clave para que vos, yo y todos comencemos a escuchar el llamado a plasmar el heroísmo en actos concretos y caminar la senda del héroe…

Estos son algunos de los párrafos que subrayé en el Cap 2, del libro Leading Consciously: A Pilgrimage Toward Self-Mastery, de Debashis Chatterjee.

Si querés profundizar sobre Campbell y sus hallazgos vinculados a la metáfora heroica en los mitos a la que llamó, el camino del héroe, te sugiero la lectura de su libro El heroe de las mil caras : psicoanalisis del mito. Imperdible…

Por Andrés Ubierna

October 07 2010

22:30

Humildad para seguir siendo exitoso

Después de nadar en el polo norte, Lewis Pugh juró que nunca iba a nadar otra vez al agua fría. Luego, escuchó sobre el lago Imja en el monte Everest — una masa de agua a una altitud de 5.300 metros, formado completamente por aguas del reciente deshielo glacial — y empezó un viaje que le enseñaría un enfoque radicalmente nuevo en su forma de pensar y actuar.

En el testimonio de Lewis Pugh podemos apreciar que los logros pasados no nos garantizan éxitos futuros. Pero como le escucho decir con frecuencia a Andrés Ubierna:

“Esta afirmación, que resulta intelectualmente obvia, también resulta en la práctica emocionalmente desafiante, porque implica que para seguir creciendo ante circunstancias cambiantes, tenemos que meternos continuamente cada cual consigo mismo y seguir aprendiendo. Los éxitos del pasado nos tientan a caer en la ilusión de que “ya somos competentes”, y para aprender necesitamos declarar nuestra incompetencia. Es cierto que el éxito logrado es una prueba del nivel de competencia que alcanzamos… hasta ahora. Y también es cierto de los desafíos que enfretamos de hoy en adelante son inéditos y ante ellos somos y seguiremos siendo ignorantes. Por eso somos simultáneamente competentes e incompetentes.

Un desafío en este sentido es nuestra tendencia a proyectar linealmente el futuro a partir del pasado. Escucho de muchos exitosos cosas como… Si hasta ahora no me fue nada mal, ¿por qué cambiar?…“.

Todo el tiempo podemos revisar lo conocido, y preguntarnos (como sugiere Lewis Pugh): ¿Qué mentalidad necesito para tomar este desafío?. Replantear lo preestablecido, y seguir aprendiendo: ¿Puedo mejorar lo que estoy haciendo, puedo superar lo hecho hasta aquí?

Nuestros modelos mentales (o nuestra mentalidad, como dice Lewis) son los que nos pueden obturar, o sesgar, o robar nuestra posibilidad de alcanzar metas superadoras: “yo siempre lo hice así”, “en esta compañía los éxitos no se cuestionan”, “somos los primeros del mercado y nadie nos superará”, “somos brenchmarket, ¡sigamos así!”

Coincido: La humildad y el compromiso nos impulsarán hacia nuestro objetivo.

Por Víctor Raiban.

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